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jueves, 11 de marzo de 2010

cosas de museo

Algunos atuendos de Alta Costura son autenticas obras de arte. Y el lugar de las obras de arte es en los museos, como las prendas de Yves Saint Laurent que a partir de hoy se exponen en el Musée des Beaux Arts del Petit Palais en París.

El legado del costurero argelino, considerado como un hijo adoptivo de Francia, es el primer conjunto de prendas de Haute Couture a exponerse en este museo y la excusa perfecta para una escapada de fin de semana a la ciudad de las luces. Organizada por la Fundación Pierre Bergé-Yves Saint Laurent, esta muestra reúne cerca de 307 looks que definen varios momentos de su carrera, desde los comienzos en la casa Dior en 1958 hasta la última colección personal en 2002.

En el recorrido podemos ver piezas tan emblemáticas como el vestido inspirado en la obra de Matisse que la actual primera dama francesa Carla Bruni desfiló durante sus años como modelo. Además se exponen también algunos de sus famosos smokings, algunos vestidos trapecio que diseñó para Dior o prendas de su emblemática colección Primavera/Verano 1998 donde Saint Laurent juntó dos colores tan improbables como el naranja y el lila. Todas las “obras” expuestas son de una enorme riqueza técnica bien como artística.

El costurero afirmaba muchas veces “conocer a las mujeres y a lo que les gusta y les sienta bien como nadie”. Así se justifica el haber tenido la osadía de vestirlas de forma más masculina. Y las mujeres encantadas, por poder libertarse de la rigidez de los escotes y de las faldas entalladas. Su manera de pensar y de entender el cuerpo femenino queda clara en los varios videos y fotografías que también componen esta exposición. Y este respecto por el cuerpo femenino se traduce en un respecto por la forma y por el corte del patrón, características que contribuyeron para que Saint Laurent sea visto hoy más como un modisto que como un diseñador de moda. Este cuidado con los detalles puede ser apreciado en muchos de sus sketches que también se exponen aquí hasta el día 29 de agosto.

La mayoría de las piezas que componen esta exposición han sido cedidas o reunidas por Pierre Bergé, el mejor amigo de Saint Laurent y su socio. Todas son emblemáticas y nos permiten conocer un poco mejor el hombre y artista por detrás de la marca YSL, que presentó su colección para el próximo Otoño/Invierno tan solo dos días antes. El lugar elegido para descubrir a un conjunto de prendas donde predominaba el negro y el blanco, las transparencias, el satín, el pelo y el plástico ha sido el Gran Palais. El exquisito mono en satín negro, las varias capas y las enormes cadenas doradas que se presentaron anteayer son una prueba de que pasados dos años de la muerte de su mestre, YSL sigue viva y de buena salud. La creatividad está ahora a cargo de Stefano Pilati que sigue innovando y manteniendo vivos los conceptos de masculinidad vs. feminidad que hicieron historia. Sin embargo, es muy difícil serse tan genial como Saint Laurent y Stefano no podrá jamás superar a su antecesor, como no lo pudo Tom Ford (la relación entre el modisto y el diseñador/director estadounidense era tan difícil que Tom llegó incluso a decir que consideraba que Yves Saint Laurent y Pierre Bergé eran ambos intratables y malignos).

Consensual o no (muchos, como Tom Ford, critican su carácter y señalan su adicción al alcohol y a las drogas, llamándole de “mouvais enfant”), la verdad es que el hombre que inspira a esta exposición fue único y sólo esta clase de personas se merece una exposición.


jueves, 4 de marzo de 2010

and the Oscar goes to…

Quedan tres días para los Oscars y para muchas candidatas e invitadas seguramente quedará todo por hacer. El vestido por probar, el peinado por elegir, los zapatos, el bolso y los accesorios por decidir. A pesar de la importancia de este día y de que todas las revistas nos hagan creer que las estrellas no descuidan ningún pormenor de su vestuario para esta fiesta y que el objetivo de tanto secretismo sobre sus vestidos
es crear expectativa, la
realidad no es así.

¿A que si fuéramos invitadas a una fiesta así ya estaríamos desde hace meses buscando el look perfecto? Pero no es esto que hacen mujeres como Sandra Bullock, Meryl Streep, Penélope Cruz, Vera Farmiga, Maggie Gyllenhaal o Anna Kendrick. Estos último días es cuando “se ponen las pilas” y empiezan a buscar su atuendo. De hecho muchas de ellas no llegan ni a ver su vestido hasta el día antes de la ceremonia de entrega de los premios. No lo han elegido ni saben como será, han delegado en quién mejor sabe: los estilistas.

En portugués, por ejemplo, Estilista significa Diseñador de moda. Cuando llegué a España esta palabra me costaba mucho, no porque fuera difícil de pronunciar, sino porque se me hacía difícil apartar la idea del estilista como aquel que crea moda. Y, aunque en español ambos nombres signifiquen cosas muy distintas, no es menos verdad que un estilista cree moda.

Veamos por ejemplo el ejemplo de Rachel Zoe, uma de las estilistas más solicitadas en EEUU. En la Cerimonia de los Oscars de 2008 vistió a Jennifer Garner (en Oscar de la Renta) y a Cameron Diaz (en Dior), en 2009 vistió a Anne Hathaway (en Armani Privé y en Monique Lhuillier
), este año vestirá a Demi Moore y a Cameron Diaz. Su ayuda es imprescindible para que sus clientes se puedan sentir como verdadera Cenicientas.

Es Rachel quién les encuentra el vestido, los zapatos, el bolso y las joyas que llevarán a la ceremonia y con los cuales subirán al escenario para presentar o para recibir algún premio. En este proceso la estilista intenta siempre tener la mirada puesta en la personalidad de quién viste, más que en las tendencias, según explica. Todas sus clientes son completamente distintas, bien al nivel de los papeles que aceptan como al nivel de su personalidad, y el trabajo de Rachel es también fijarse en estas especificidades y encontrar el vestido que les senta como un guante.

Llega a ser sorprendente como lo hacen todo a última hora, teniendo en cuenta la visibilidad de este evento y la importancia de lo que visten este día. Si aciertan tienen su foto al día siguiente impresa en la primera página de todos los periódicos del mundo y al cabo de una semana o de un mes en todas las revistas. Con el vestido correcto se ahorran millones en publicidad gratuita. Con el vestido equivocado o un estilismo pobre pueden ganarse una nominación a “la peor vestida”, un “premio” que permanece en nuestra memoria mucho tiempo después de que se hayan sacado el maquillaje y se hayan curado la borrachera de la fiesta post oscars.

Para acertar no sólo hay que elegir un vestido de un diseñador conocido, hay que cumplir determinadas reglas. Vestirse de forma apropiada para la edad y el cuerpo, no exagerar en los escotes, no ponerse accesorios que hagan ruido, porque sino estarán todo el tiempo sonando por entre las palmas, y hacer el sacrificio de ponerse tacones (o comprar una caja de “Party Feet”) son requisitos imprescindibles. ¡Al menos este día!

Aparte de Rachel Zoe, estilistas como Anya Sarre, Michael O'Connor, Jessica Paster, Lindsay Albanese, Phillip Bloch y Jamee Gidwitz, que conocen los bastidores de este evento como nadie, llevan días adelantando que este año las grandes tendencias de la alfombra roja serán los vestidos de telas fluidas, como el chiffon, el tule, el organza o la seda, con escote palabra de honor o con sólo un hombro tapado y en colores arriesgados o en blanco, para sobresalir entre un mar granate y negro.

Pero a la pregunta del millón nadie sabe contestar: ¿Qué vestirá quién? Se barajan nombres como Oscar de la Renta, Zac Posan, Marchesa, Vera Wang, Valentino, Alberta Ferretti, Elie Saab, Dior, Lacroix o Givenchy, principalmente teniendo en cuenta las preferencias de años o de eventos anteriores, que podemos consultar en este enlace (un archivo muy completo de los vestidos llevados a los Oscars en años anteriores por las principales divas del cinema). Pero hasta la tarde de domingo nadie podrá saberlo con seguridad.

Si no queremos esperar al día siguiente para saber como al final iban vestidas las estrellas podemos seguir online la entrada de cada una en el Kodak Theatre. En la página Oscars.com encontraremos todas las actualizaciones y si queremos saber de quién son los vestidos elegidos podemos preguntárselo directamente. Este año, por primera vez, la Academia estableció una colaboración con Facebook para que podamos a través de nuestras cuentas hacerles llegar nuestras preguntas o comentarios. Luego Lisa Guerrero o Brett Chukerman, los presentadores designados para recibir a los invitados, se las harán y podremos escuchar las respuestas en directo.

Espero que alguien conteste: Givenchy. El vestido palabra de honor en degradé lila, con el bustier lleno de brillantes y la parte de abajo en organza y seda genialmente modelada en volantes, presentado por Natalia Vodianova el pasado octubre en París, me encanta y creo que sería perfecto para este evento (en la foto). Para alguna actriz más seria, el mono Valentino con escotazo en color champagne es ideal. Y el rey de la Alta Costura de 2010, un Armani palabra de honor perla con cascadas de seda bordadas a cristales Swarovski, no puede quedarse sin salir a la calle y sin desfilar bajo los focos de los Oscars.

A ver si algún estilista de algunas de estas actrices está de acuerdo conmigo.


martes, 2 de marzo de 2010

moda más allá de la muerte

Hace unos tiempo li una noticia en el periódico que hablaba de la vida más allá de la muerte que las nuevas tecnologías proporcionan. Hablaba de los perfiles de Facebook que siguen funcionando incluso después de que su propietario se haya muerto. La familia solo tiene que escribir una carta a los gestores de la página explicando que aquella persona ha muerto y pidiendo que cierren su perfil. El muro bien como algunas fotos son retirados y el perfil del utilizador, tal cual como lo conocemos actualmente, deja de existir. Se sustituye por otro tipo de cuenta, una especie de perfil homenaje donde la familia puede colgar el texto y las fotos que quieran. La persona incluso después de muerta sigue en la red y puede seguir siendo prestigiada por sus amigos o conocidos. Otro ejemplo de que hablaba la noticia era el de una señora, una de las personas más viejas del mundo, que justamente por esta característica curiosa abrió un blog donde hablaba de su vida como centenaria. Cuando ella se murió han quedado sus posts online y todavía había gente que veía a su último post por primera vez, como si fuera el primero de muchos. Al cabo de unos días sin que su blog haya sido actualizado su familia escribió un post explicando que la mujer por detrás del blog se había muerto. Pensar en esto es casi como pensar que algunas estrellas que vemos en este exacto momento si miramos el cielo ya no están ahí, ya han explotado y desaparecido pero, sin embargo, su luz sigue llegando hasta nosotros. ¡Un poco como pasa en el sector de la moda!

No muchas áreas permiten que se siga vivo después de muerto y, aunque en el caso de los médicos, de los profesores, de los funcionarios públicos y de los demás profesionales en general su legado permanezca, son los artistas quienes viven eternamente. Y de estos los diseñadores pueden incluso “decir” que siguen produciendo. No ellos directamente, pero las griffes con sus nombres. La reciente muerte de Alexander McQueen es un ejemplo de ello.

No sólo su colección para el próximo Otoño/Invierno se presentará (sin él) en París en los días 9 y 10 de este mes, eso sí, en un espectáculo más modesto e intimista de lo que ocurriría si no fuera la reciente muerte del diseñador, como la marca Alexander McQueen seguirá viva.

No es difícil entender este desfile póstumo. La colección ya estaba muy adelantada en el día 11 de febrero, cuando el creador fue encontrado muerto, y a apenas un mes de ser presentada en París. Su equipo ha sido fácilmente capaz de ejecutar los últimos detalles y montar el espectáculo. Pero la noticia del seguimiento de la marca, ya confirmada por el grupo Gucci, que garantizó dar todo el apoyo logístico para que esta siga viviendo por si sola, sin el apoyo o la creatividad de su fundador, ya levanta más dudas.

Mirando la historia de la moda, no es muy común que una marca tan joven se quede sin su “padre”. Pasó con Christian Dior, que se murió tan solo 10 años después de haber empezado su carrera a solo, pero no pasó con nadie más. Chanel ya estaba consolidada cuando Coco la dejó. Yves Saint Laurent. Gianfranco Ferré. Versace. Todos ellos habían tenido más tiempo de imprimir su marca en las griffes que crearon. Y sus griffes habían también impreso ya una marca más fuerte en el mundo y el la industria. No apenas la marca Alexander McQueen es muy joven, como es todavía desconocida para mucha gente. ¿No será una decisión precipitada dar continuidad a su legado?, se preguntan muchos.

El grupo Gucci no está de acuerdo, ¡claro! Para ellos lo más precipitado sería tirar por la ventana todo el trabajo hecho y todo lo conseguido, entre ello las tiendas abiertas en los últimos años. La cuentas del grupo, uno de los más grandes en el sector de la moda de lujo, enseñan que la marca de Alexander no ha dado los frutos económicos que se pretendía, aún.

Seguramente este año su colección de Otoño/Invierno (en la foto) será vendida a precios totalmente inflacionados por el trágico suceso de la muerte de su creador y el grupo Gucci conseguirá finalmente los tan esperados ingresos. Pero pasado 2010 y vendidas las prendas que quedan en el atelier y que han sido idealizadas y concebidas por el propio Alexandre, ¿tendrá la marca capacidad de sostenerse? ¿Comprarán los seguidores de Alexander McQueen prendas Alexander McQueen diseñadas por otra persona?

Es la eterna discusión que nos lleva a reflexionar sobre qué pagamos realmente: la espectacularidad de la prenda, la creatividad por detrás de la escoja de las telas, la singularidad de un hombre por detrás de los acabados de cada una, por detrás de la organización de su espectáculo de presentación, o un nombre, apenas una marca.

Por ahora Gucci dice que seguirá apoyando y comercializando la marca del malogrado diseñador, aunque no haya decidido quién pondrá al comando (si el equipo de diseñadores que ya trabajaba ahí, el brazo derecho de Alexander o un nuevo diseñador), pero veamos que pasará el próximo año… Si la moda de Alexander McQueen vive más allá de su muerte.