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martes, 4 de mayo de 2010

naranja, el nuevo rojo

Esto me dijo el otro día un policía que me paró porque pasé con el semáforo naranja casi rojo. Al final no me multó ni nada pero la frase la dejó ahí, pairando en el aire: “el naranja es el nuevo rojo”.

Yo me quedé pensando en sus palabras, en como lo que dijo puede ser cierto para el tránsito, ya que desde el último cambio del código es tan prohibido pasar con el semáforo naranja que pasar con el rojo, y en como se aplica también a la moda.

Este año el color naranja, ultrafemenino y transbordando seguridad, toma el sitio del rojo en el guardarropa de las fashionistas. Antes sabíamos que si tuviéramos una cita importante, ponernos un vestido rojo ya era mitad del camino hacia el éxito. Sabíamos que las prendas rojas eran un statement por si solas.

Y en el caso de las morenas, como yo, eran un arma más que nos daba alguna ventaja ante las rubias, para quienes el rojo es un color prohibido. Sin embargo, el rojo ha ido perdiendo protagonismo y en la Primavera/Verano de 2010 es totalmente sustituido por el naranja. Carolina Herrera o Blumarine, entre otras marcas, dejaron que este tono contagiara a sus defiles.

Un color veraniego por excelencia, que no deja a nadie indiferente. El naranja transmite auto-afirmación igualmente y, al contrario del rojo, queda bien tanto a rubias como a morenas.

Porque aparentemente en la moda "el naranja (también) es el nuevo rojo", os dejo una selección de prendas naranja para que os inspiréis y toméis coraje para llenar vuestro armario de color.



De arriba hacia bajo, y de la izquierda hacia la derecha, las tendencias de la estación en naranja:
- maxibolso de cuero teñido Louis Vuitton
- vestido a rayas Marc by Marc Jacobs
- pantalón cargo y jaqueta de cuero Blumarine
- top de encaje Loewe
- vestido largo Max Mara
- minifalda tubo subida Fendi
- vestido con escote asimétrico Balenciaga


jueves, 25 de marzo de 2010

¡la modelo va desnuda!

Spencer Tunick, el conocido fotógrafo que se hizo famoso por transformar en obras de arte a grupos de hombres y mujeres desnudos, vuelve con un nuevo proyecto. La galería Lowry, en la ciudad inglesa de Salford, que conmemora este año su 10 aniversario le encargó algo especial y el artista ya empezó a trabajar en ello. Lleva semanas reclutando voluntarios, habitantes de las ciudades de Manchester y Salford, que en el fin de semana de 1 y 2 de mayo llevará hasta ocho puntos distintos de la región y agrupará para una fotografía conjunta y en simultaneo. Un trabajo con un concepto nuevo e improcedente en su carrera, pero con la misma técnica de siempre, el recurso al desnudo.

Para la curadora de la exposición donde estará la instalación final de Tunik, esta es la oportunidad perfecta para englobar una obra de arte de reconocimiento internacional y para formar parte de la red de participantes en las acciones de Tunik, dice procurando incentivar a los más vergonzosos. Y me refiero a estos porque a los que son un poquito más desinhibidos no les hace falta mucho incentivo o argumentación. Yo creo que nos sorprenderíamos con la cantidad de gente que se libraría de sus atuendos de buen grado si las leyes lo permitieran.

En España la constitución sí que lo permite. O mejor dicho, no lo prohíbe. Y como en democracia lo que no está prohibido está permitido, cualquiera que quiera salir por las calles a pasear desnudo lo puede hacer.

Muchas son las formas de aprovecharse de esta laguna (intencional o no) de la ley, y pueden envolver desnudarse totalmente de prejuicios o apenas prescindir parcialmente de las ropas. Barnamob dio el mote y en el pasado mes de enero hizo una propuesta indecente a sus seguidores: viajar en el metro de Barcelona sin pantalones vestidos. El reto fue aceptado por 257 personas y durante una tarde se pudo ver por toda la red de metro de la ciudad condal a un verdadero desfile de bragas y boxers.

No apenas empresas de marketing y de organización de eventos se han fijado en la importancia que viene adquiriendo la desnudez. Miembros de la Federación Española de Naturismo explican esta tendencia como la necesidad de sentirse más leve de responsabilidades y ataduras. Pero también como una forma ideal de contacto con la naturaleza, con nuestros orígenes y la forma más pura de cada uno.

Yo creo que paso de ver el lado más puro de mi jefe o del carnicero del supermercado delante de casa. Sin embargo, es bueno saber que este año está permitido enseñarlo todo o casi todo. Mostrar o insinuar más no tiene por qué tener una connotación apenas sexual, sino que puede traducirse en un empujón para nuestra auto-estima y ayudarnos a causar mayor impacte en aquellos con quienes nos relacionamos.

Enseñándolo todo seguramente lo que lograríamos no sería positivo, sin embargo dejar apenas partes estratégicas a descubierto puede "decir" muy bien de nosotras. Por ejemplo, Loewe propone que esta temporada dejemos la lencería aparecer, por encima de la ropa o asomándose como que ligeramente avergonzada por entre las demás prendas. Lo que hace media década era de poco gusto hoy es moda; y llevar a la vista los tirantes del sujetador lo único que "dice" ahora es que estamos informadas y seguimos las tendencias. 

En mi caso particular confieso que a pesar de considerar bellísimas algunas propuestas de Loewe, principalmente el mini corpiño de la campaña publicitaria que la marca lanzó en todas las revistas, no termino de aprobar la desfachatez con que la lencería se presenta este año. Sin embargo, soy totalmente fan de la insinuación chic que podemos conseguir con las prendas de encaje o red. Materiales que tradicionalmente estaban escondidos, bajo las faldas de las señoras, salen a la luz y brillan más que cualquier otro este año. Todo sin nunca perder la clase y la compostura. Ni en verano, tal y como nos lo prueba Stella McCartney, ni en invierno, como anticipa Alexander McQueen


miércoles, 17 de marzo de 2010

trajes de luces

Se plantea estos días en el Parlamento Catalán la legalidad de las corridas de toros. El mote lo dio Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que propone, con el respaldo de 180.000 firmas, la abolición de la fiesta. Y la Cámara se vio forzada a abrir la discusión sobre el tema.

Hoy siguieron los trabajos y las presentaciones de argumentos pro y contra la tauromaquia. Los taurinos y aficionados defienden la bravura del toro, su capacidad de generar endorfinas que anestesian el dolor, su condición de animal nacido para morir, la fiesta, la comunión en la plaza, la creación y manutención de miles de puestos de trabajo. Del otro lado de la bancada están los antitaurinos, filósofos y organizaciones de defensa de los animales que describen con detalle el sufrimiento del toro en la arena y reprochan la “tortura” a que unos sujetan el toro para que otros puedan disfrutar del espectáculo.

Desde Madrid ya han dicho que no se terminarán la corridas. De hecho, defienden todo lo contrario. Hace dos semana el vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González, anunció que su gobierno pretendía declarar la fiesta como “Bien de Interés Cultural”. Y aunque en Cataluña las plaza reciban cada vez más espectadores, como explicó hoy Pedro Balañá, el propietario de la plaza de toros La Monumental de Barcelona, la afición está prestes a recibir un gran NO.

Balañá añadió que existe un importante número de aficionados catalanes, que ha permitido que este espectáculo siga vivo incluso sin ninguna subvención o ayuda pública, pero que en los últimos años estos son considerados por algunos éticamente inferiores y son intimidados.

Los argumentos contra las corridas son igualmente pasionales y subjetivos pero más fáciles de explicar. A respaldarlos están las firmas que logró recoger ILP y las conciencias de cada uno de nosotros, que no vemos el arte por detrás de este “espectáculo”. Sin embargo pintores como Goya y Picasso o escritores como García Lorca y Hemingway y el cineasta Orson Welles ha conseguido ir más allá de la fealdad humana que trasparece de este espectáculo y descubrieron las “luces” por detrás de la corrida de toros.

Y no fueron los únicos. También la moda hace eco de la lidia y de los toreros. Mejor dicho de cómo lucen los toreros. La verdad es que si nos concentramos, si intentamos ver más allá, las corridas son un espectáculo con un color y riqueza de detalle interesantísimos. Desde el traje de luces hasta la iconografía de los trajes de los aficionados que componen la asistencia de cada corrida, todo puede servir como fuente de inspiración para la Alta Costura.

Sin ir más lejos, fijémonos en el interés demostrado desde hace unos años por Giorgio Armani hacia Cayetano Rivera Ordóñez. Español de los más guapos que he visto (y consensual). Torero, hijo de torero, nieto de torero. Mejor que luciendo trajes Armani sólo lo podemos ver en la arena luciendo un traje de luces Armani. Y este año, Cayetano también ha sido elegido imagen mundial del hombre Loewe y del nuevo perfume masculino de la marca.

En 2007 fue Galliano, en la colección de otoño/invierno que creó para Dior, quién hizo un guiño claro a las corridas de toros y al traje de luces. Por entre una diversidad de estilos que más parecían salidos de una Caja de Pandora, donde existían referencias a Marie Antoinette y a Arlequín, hemos vislumbrado claramente la inspiración taurina por detrás de algunas de sus prendas. Y, en el final del desfile, el mismo diseñador salió a agradecer vestido de torero de pies a cabeza.

Otro momento en que esta práctica inspiró a la arte de bien vestir fue en enero del año pasado. La marca de zapatillas Gola lanzó una edición especial firmada por Christian Lacroix e inspirada en el mundo de la tauromaquia. Cada uno de los ítems de esta colección estaba confeccionado en piel y tenía bordados que parecían calcados de un traje de luces. Un pequeño lujo que podía costar entre 174 y 291 euros y que le daría a cualquiera confianza extra para pisar donde fuera, incluso una arena.

Aparte de la propia colección individual de Lacroix, el año pasado otras marcas, como Fendi, Louis Vuitton, Dolce & Gabbana, Rimondi o Antonio Berardi, también vinieron a España a inspirarse para sus creaciones.

Esta primavera/verano la tendencia vuelve. Con menos fuerza pero igualmente perceptible. Las peinetas se han colado en nuestras cabezas y se han hecho imprescindibles. Son perfectas para las que tenemos el pelo muy escalado pero que no queremos dejar de hacernos trenzas. Ellas sujetan los pelos rebeldes que no paran de caerse.

También las colecciones prêt-à-porter de Givency, con sus boleros con hombreras o incrustaciones de piedras, y de Valentino, con sus bordados y volantes, dan su aportación a la fiesta.

Si se muere el espectáculo taurino morirán con él todos estos aderezos. Quizás en este tema no les iría mal a los españoles aprender de los portugueses, que están en un limbo moral con relación al tema de las corridas muy cómodo para algunos y mucho más justo para todos, principalmente para el toro. Allí están semi prohibidas las corridas. Lo mismo es decir que se sigue practicando esta tradición centenaria pero se añadieron pequeños cambios derivados de las preocupaciones de la modernidad. El toro portugués no es muerto en la arena, no es lidiado a caballo y antes es atizado por hombres a pie. Jóvenes chicos que protagonizan literalmente una lucha cuerpo a cuerpo con el animal.

Mientras los que tienen la responsabilidad de decidir acabar o no con las corridas (al menos legalmente) hacen su trabajo, las fashionistas nos vamos fijando en los detalles bellos de esta fiesta tan sangrienta.


martes, 23 de febrero de 2010

del gym a la pasarela

Últimamente, más que nunca, el mundo de la moda y del deporte se mezclan, se contagian y se confunden…
Por un lado vemos a deportistas haciendo de modelos, como David Beckham que cambió las botas por la ropa interior Armani o Anna Kournikova que saltó de las canchas de tenis para las páginas de Sports Illustrated, y por otro nos damos cuenta de que las grandes marcas están cada día más interesadas en mundo del deporte.
A probarlo está el desfile que Jean Paul Gaultier organizó para Hermès el pasado mes de octubre en París. La colección de primavera/verano que diseñó para la casa francesa no sólo tiene muchas evocaciones al mundo del tenis como ha sido desfilada sobre la hierba de una cancha gigante.

Por el escenario, que era también un guiño al mundo de la arquitectura (la hierba estaba por todos lados, casi como en los jardines verticales del Caixa Forum de Madrid), pasaron los clásicos Hermès adaptados a un estilo de vida más deportivo. Jerseys anchos con pico a rayas, polos blancos impolutos, faldas plisadas y bikinis/sujetadores que no podían estar más lejos de la imagen sensual y lencera que presentaron casi todos los demás diseñadores para esta temporada. Jean Paul Gaultier nos lo propone simples, con telas y patrones cómodos, para jugar en la vida como en la cancha.
La pièce de résistance fueron las cintas para el pelo y viseras que completaron la atmosfera tenista del desfile y, claro está, las Birkin que esta temporada están más grandes y más sportswear, hechas de una tela menos rígida y por tanto más moldeable, para que puedan llevar todo dentro.


Para la noche, cuando los gimnasios están cerrados, Jean Paul Gaultier consiente que dejemos el ejercicio a un lado y disfrutemos. Para ello nos propone vestidos o conjuntos con telas ligeras, transparentes por veces, y con movimiento, como el que desfiló Eva Herzigova al final del espectáculo. ¡Pero siempre accesorizados con las cintas de pelo!

Sin embargo no sólo Hermès llenó la pasarela de referencias al mundo del deporte.
También Marc Jacobs, Marni, Balenciaga o la marca madrileña Loewe presentaron en la semana de la moda de París prendas más relajadas, viseras de colores para tapar nuestra cara del sol supuestamente mientras jugamos, leggings a lo ciclista y abrigos extra ligeros y con cordones para que se puedan regular según el cuerpo, la ocasión y el deporte practicado. De la mano de Loewe nos llega incluso el que en mi opinión es el nuevo must have de las habituées del gimnasio, la sudadera con un enorme logo de la marca estampado delante.


El mundo del deporte invadió las principales pasarelas y muy pronto también las últimas tendencias invadirán los gimnasios. Este año está claro que aquellas que desde siempre vamos al gym (un poco) maquilladas, con zapatillas de marca, toalla de marca y atuendo American Apparel tenemos competencia. La buena noticia es que ya no nos mirarán como si fuéramos unos bichos raros.

Quienes estarán contentas son las italianas, las únicas mujeres que conozco que conjugan pantalón chándal con tacones de aguja, riñonera Gucci y abrigos de alta moda. Hasta ahora lo hacían ¡como nadie! Este año, tendrán seguidoras.