domingo, 25 de abril de 2010
antes del atardecer
miércoles, 21 de abril de 2010
rojo pasión...

Me acuerdo perfectamente de la primera vez que escuché las canciones de Marlango. Empezaba a trabajar como periodista. Había recién salido de la universidad y me habían cogido en la redacción de Focus, una news magazine alemana que existe en otros países como Italia o Portugal. En fin, todo el mundo sabe que a las redacciones de lo periódicos, revistas y programas de televisión llega de todo. En este día había llegado el CD de debut de estos españoles: Automatic Imperfection. El departamento que hacía el suplemento de cultura lo escuchó, hizo una nota breve y luego distribuyó el CD. Algunas de las cosas que llegan se guardan en los archivos, pero la mayoría va a parar a la casa de algún de los periodistas o becarios. Si fuera otro grupo seguro que hubiera habido disputa para ver quién se quedaba con el CD, pero como se trataban de unos perfectos desconocidos españoles, en cima cantando en inglés, no hubo candidatos, por eso el jefe de redacción sentenció: “¡Para la española! ¡Que se lo quede la española!”
La española era yo. En la época ya había vivido en Madrid y se podía ya ver en mí muchas influencias de España. Entre ellas el gusto por determinados grupos, escritores y directores españoles. O sea que la española se lo quedó encantada. Y más cuando llegó a casa y se puso a escuchar el CD. La belleza de las letras, el poder del piano de Alejandro y de la trompeta de Oscar, la profundidad de la voz de Leonor, me cautivaron luego en aquel momento. Desde entonces, me hice cada vez más y más fan. Y ayer me lo pasé genial, principalmente cuando la vocalista entró y pude ver que Leonor si que sabe como vestirse para un concierto. No hay nada más triste que admirar a una cantante y ver que cuando sube al escenario viene vestida de calle, como se vestiría para pasear a su perrito por la manzana, como pasó el año pasado con Katie Melua. Ayer, ¡Leonor no desilusionó!
Estaba perfecta incluso vista desde la quinta planta, donde estaba yo. Lo único que faltó fue jugar un poco más con su vestido, como hizo en “Dance! Dance! Dance!”, cuando lo levantó, giró, agitó el volante y sacó provecho de la rueda natural de la prenda. En fin, todo contribuyó para dos horas y media de puro placer.
A la misma hora, el Barça perdía frente al Inter del siempre-tan-llano-de-estilo-Mourinho. Estoy solidaria con los catalanes pero creo que en estas cosas, cuando nuestro equipo nos da alguna tristeza, no hay nada como girarnos hacia la selección nacional. El Mundial de Sudáfrica está casi llegando y ya nos podemos ir comprando los atuendos con que asistiremos a los partidos.

Este año la “torcida” contagia también a los pies. Una excelente idea teniendo en cuenta que en esta época del año todo el mundo va con chancletas sí o sí.
Las de España son rojas pasión. Rojas por el color de la bandera y por la pasión futbolística.
martes, 20 de abril de 2010
de incógnita
Es increíble la cantidad de sitios donde la moda puede ir a buscar inspiración y lo contrario también lo es. Hace una semana leí en el periódico una noticia que me llamó mucho la atención, no apenas por la historia de vida que contaba en pocas líneas pero también por la foto que la ilustraba. En la foto que ilustraba la noticia se podía ver una versión anime de Alicia en el País de las Maravillas, vestida con un vestido azul palabra de honor con una pequeña falda tutu. Esta Alicia, que en la imagen a pesar de su ultra feminidad empeñaba a una pesada ametralladora, es una de las heroínas de Zombie Panic in Wonderland y la pieza que completa este puzzle.
Su estética que oscila entre la inocencia de las protagonistas de cuento de hadas, la fuerza de las guerreras de videojuegos y la sensualidad de las muñecas mangas despertó mi curiosidad y desveló un mundo donde también se respira moda.
Las compañeras de aventuras de Alicia en Wonderland son Caperucita, Blancanieves, entre otras heroínas. Todas están impecablemente vestidas. Muy modernas, muy cómodas, o no tuvieron ellas que saltar, correr, luchar por sus vidas. Dorothy del Mago de Oz (en la foto) lleva unos zapatos de tacón bajito con una flor delante que recuerdan a los modelos que se vieron este año en la pasarela de Valentino, Moschino y John Galliano. Una liga con una flor que hace nuestra mente saltar en el tiempo para el desfile de Chanel, donde las modellos llevaban ligas y cadenas tatuadas en las piernas. Y unas trenzas, como todas las demás mujeres en este año. Blancanieves lleva unas botas por encima de las rodillas, como las que se pusieron de moda en el último invierno. Una otra guerrera lleva unas orejitas de conejo que nos traen a la memoria el accesorio que Marc Jacobs eligió para sus modelos llevaren en la cabeza en el desfile de la colección otoño/invierno 2009 de la marca Louis Vuitton.
sábado, 17 de abril de 2010
de bodas


viernes, 16 de abril de 2010
pisando fuerte

De hecho ahora, volviendo a casa del trabajo, he visto a una señora que parecía haberse olvidado de esto y que se paseaba alegremente con sus sandalias de tiras. Está bien que las sandalias eran un poco el toque final que su look exigía, un vestido berenjena de fiesta bajo una chaqueta negra con un corte de “sobre” que cerraba a un lado con un lazo. Las sandalias y su mini bolsito del mismo tono que el vestido que estaba colgado de su hombro por una cadena dorada… ¡Pero no es necesario pasarse tanto!
Quizás esta fue la forma encontrada por aquella señora de atraer al sol, que tema en no llegar, pero por mejor vestida y maquillada que fuera le mirabas a los pies y no podías evitar revirar los ojos.
Una buena manera de enfrentar estas temperaturas (y manifestaciones de la naturaleza dudosas) es adherir a la moda de los zuecos.
El calzado de madera típico del campo, por ser tan fuerte e impermeable a la suciedad que provoca el trabajo en las plantaciones, este año invade las ciudades. Y no sólo Chanel, en su desfile de la granja, puso de nuevo de moda a los zuecos. A par de Karl Lagerfeld también Marc Jacobs, diseñador de Louis Vuitton, lo hizo. En la presentación de su colección Primavera/Verano, a parte de influencias africanas, futuristas y deportivas, también hemos visto a muchos zuecos. Pero esta vez no campestres y bucólicos como las propuestas de Chanel, sino más étnicos. Con pequeños pedazos de madera, penas, lana y aplicaciones en metal incrustadas.
Todo un detalle original que no hace más que decir, para las que sepan leer en las entrelíneas: “los zuecos están de vuelta”.
Digo, están de vuelta, porque como casi todo en la moda los zuecos también ya han sido utilizados por nuestras madres y abuelas. Yo me acuerdo de mi abuela desde siempre con unos calzados. Dos de mis tíos viven hace muchos años en Alemania y en una época en la que en Portugal aún nadie llevaba zuecos ya mi abuela traía a los suyo de allí, cuando iba a visitar a sus hermanos.
Los zuecos de aquel entonces en nada se asemejan a los actuales. Eran sosos y más bien feos, casi como el calzado ortopédico. Los que este año se reinventan son, en unas y otras colecciones, modernos y llenos de detalles preciosos.
miércoles, 14 de abril de 2010
manualidades

¿Quién no hizo collares de pasta pintada cuando en el colegio? ¿Por qué no revivir nuestra infancia? El otro día tuve esta idea y pensé que por más non sense que pueda parecer ahora, no deja de ser una afirmación de personalidad salir a la calle con un collar de niña pequeña. Seguro que pronto pronto la moda pegaría…
La última vez que fui a Kookaï entré en el probador y allí estaba él, el collar medio étnico medio infantil, compuesto por pequeños tubitos de metal pintados de colores. Alguien se lo había olvidado allí, o las dependientas lo habían dejado a posta para que las clientas se lo probaron (un poco como los chicles al lado de la caja del supermercado). Y la verdad es que conmigo, siempre tan permeable a este tipo de técnicas, surtió efecto. Me lo probé y me quede encantada. ¿Cómo que un accesorio tan simples, tan fácil de hacer, puede llamar tanto la atención?
Así surgió la idea de empezar a hacer collares de pasta. Pero no los típicos collares con las pastitas todas enfiladas en el hilo una después de la otra. No; sino algo que tenga un aire étnico, a semejanza del collar de Kookaï. Que en el medio de las pastitas coloridas enfiladas tiene, a la altura del escote, tubitos de pasta de diferentes tamaños depuestos horizontalmente.
Otra cosa que este año podemos recuperar de nuestra infancia son las labores. ¿Será que podemos acordarnos de lo que nos enseñaron nuestras abuelas en lo que se refiere a crochet, tricot, punto de cruz, medio punto, etc.? Yo, por las dudas, este año en navidades cuando estuve “en casa” hice un intensivo. Y, ni de casualidad, Chanel dicta que para este Verano llenemos nuestros armarios de prendas y accesorios en crochet. Es muy fácil. Y con apenas dos agujas, una lana, algo de imaginación y un poco de talento podemos hacer una infinidad de cosas.
La ventaja más grande es que nos sale todo mucho más barato. Y que nadie tendrá nada igual.
domingo, 11 de abril de 2010
the girlfriend look

Este año, el boyfriend look tiene competencia y son ellos quienes hocican en nuestros armarios y cajas de bisutería y se quedan con unas cuantas cosas.
La moda empezó con Marc Jacobs, que no tiene cualquier pudor en vestirse falda. Siguió con la osadía de hombres como Johnny Depp, Rupert Friend (en la foto) o Ed Westwick, en la gran pantalla como en la realidad. Y, a partir de entonces, un universo que creían que estaba vedado a los chicos se abrió ante ellos. Existen muchas teorías sobre la atracción que inspiran las mujeres en los hombres; más allá de la atracción física, sienten hacia nosotras una especie de curiosidad. Cómo funcionamos fisiológica y mentalmente es todo un misterio para ellos y siempre que tienen oportunidad de entrar de lleno en este universo, que les fascina, amedrenta y repulsa a la vez, no se hacen de rogar. En carnaval es común verlos disfrazados de mujeres, todos contentos por poder por algunas horas probar que es ser fémina. Más allá de lo que pueda decir cualquier teoría freudiana sobre esto, creo que este interés hacia nuestro universo se debe sólo a la “envidia” que sienten por la libertad que tenemos nosotras.
Hablo de libertad en términos de moda. La diversidad de patrones, estampados, colores que tenemos nosotras es mucho mayor que la que tienen ellos. Esto nos das muchas más posibilidades de conjugar y de jugar con la ropa y con nuestros cuerpos. ¿A quién no le gustaría tener, digamos, cinco prendas básicas en su armario y con ellas poder crear 25 looks distintos?
Pues este año estarán contentos. ¡Este año también pueden todo! Los que no se dejen acomplejar con miedos y recelos de parecer homosexuales se lo pasarán bomba. Pelo largo, ojos maquillados, pantalones piquillo, camisetas cruzadas en la espalda, pañuelos, mini bermudas, leggings, diademas, bisutería, estampados de flores, camisas rosas, jerseys lilas, sandalias planas de meter el dedo, bolsos de tela reciclable… nada les está vedado. Veamos cuantos son los que aprovecharán la oportunidad.
Lo único que me da un poco de pena, y quizás donde reside la más grande diferencia entre las originarias de Venus e los originarios de Marte, es la tendencia que ellos tienen para huir corriendo de situaciones que les parezcan típicas del sexo opuesto. Es en este sentido que hace unos líneas hablaba de la repulsa que (también) les inspira el universo femenino. Para la mayoría ponerse un pañuelo o un anillo es un atentado a su masculinidad. Cuando eso no es del todo cierto. A nosotras pasarnos el año de 2009 poniéndonos sus ropas no nos supuso ningún problema ni nos llevó a cuestionarnos nada de nada. Simplemente lo hemos puesto, salido a la calle así, y punto. ¿Serán ellos capaces de aceptar el girlfriend look como nosotras hemos aceptado el boyfriend look? Todos aquellos que se mostren seguros de si mismos, se traguen orgullos tontos y se pongan prendas o accesorios tradicionalmente de chicas como si nada, estarán aún más guapos y divertidos ante nuestros ojos.
sábado, 10 de abril de 2010
no hagas lo que yo hago...
Se considera una falsificación siempre que alguien quiere hacer pasar por una cosa algo que no lo es, y el ejemplo más claro de esto son los bolsos “Louis Vuitton”, “Chanel” y “Gucci” que encontramos a la venta en las aceras de nuestras ciudades y que se exhiben sobre humildes sábanas presas a las manos de los “vendedores” por dos cordeles que se cruzan. La falsificación es punible, según el código penal, siempre y cuando se sorprendan en el acto a los que venden y a los que compran.
miércoles, 7 de abril de 2010
¿moda?
Yo soy defensora de que la moda debe ser para todos. Mejor dicho, de que la moda llega a todos. De que incluso cuando Andy Sachs de “El Diablo viste de Prada” compró tan inocentemente en unos grandes almacenes su jersey de pico azul cerúleo, pensando que no se estaba para nada incluyendo en las tendencias, estaba comprando algo que los más grandes de la moda habían elegido para ella. Lo mismo pasa con las prendas que se venden en este tipo de tiendas, de alguna manera reflejan lo que pasa por las pasarelas más importantes a nivel mundial. Sin embargo, ¿con que legitimidad los propietarios de dichas tiendas se auto-intitulan de hacedores de moda? ¿Qué significa moda realmente?
Siguiendo con las consultas al diccionario, veamos que dice la Real Academia Española sobre esto. Moda: “(Del fr. mode). f. Uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos”. Bueno, la verdad es que no ayuda mucho. Ni la definición de la RAE es muy clara cuanto al significado de moda. Refiriéndose en parte al significado matemático del término, “modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo”, a la moda como algo que es común a una mayoría, para luego contradecirse diciendo que es una característica de las cosas “recién introducidas”.
Pues entonces, ¿qué es? ¿Quién la puede definir? Con el post de hoy estaré quizás abriendo una Caja de Pandora que jamás tendré la capacidad de cerrar, sin embargo me parece interesante que yo y cada una de vosotras hagamos esta reflexión.
La discusión me recuerda a una discusión real que tuve hace tan sólo media década con algunos de mis compañeros de universidad. Empezaba por aquel entonces mis estudios superiores y el tema caliente de esa tarde era la arte. En la época defendí con uñas y dientes mi teoría de que la arte es una exclusividad de las elites. De que sólo estos tienen y pueden tener acceso a la verdadera arte. Está claro que me acribillaron… con argumentos y comentarios seudoizquierdistas. Y ante todo eso yo me mantuve seria y firme en mis opiniones. Pero mentiría si dijera que cinco años pasados sigo pensando igual. Aunque recuerde muchas veces esta charla en el autobús a camino de casa, no fue en ese momento que cambie mi opinión. Sino cuando empecé a intentar aplicar el mismo principio a la moda.
Aunque la alta moda sea y deba seguir siendo una exclusividad sólo accesible para algunos, la moda en general es para todos. Incluso para quién compra en las tiendas de ropa chinas del barcelonés barrio de Sant Pere.
Quien define qué es moda, a semejanza de quien define qué es arte, es quien paga por ella. Los creadores de ambas áreas ya pueden pensar que tienen delante suyo una gran creación, pero es la forma como esta es valorada lo que define su estatuto. O sea, los que son considerando genios sólo lo son porque alguien que entiende del tema, o que la mayoría atesta que entiende, así lo determinó. Esto puede tardar décadas de trabajo o sólo un momento, ser fruto de mucha inversión de tiempo y creatividad o de un golpe de suerte. En cualquiera de los casos este es el momento decisivo en que un creador sale de este limbo, entre la normalidad/mediocridad y la genialidad, y empieza a tener poder.
El poder puede ser económico, permitiéndole trabajar con mejores telas, y aumentar así la exquisitez de sus prendas, o creativo, permitiéndole dar alas a su imaginación. En ambos casos el poder viene de la mano de la libertad. A partir de entonces, aunque a algunos les parezca que lo que el modisto X creó es feo, su estatuto hará con que la mayoría ateste lo contrario. De ahí hasta que sus prendas o conceptos sean copiados por marcas y tiendas un poco por todas partes es un paso muy corto. Ese es el momento en que la moda (exclusiva y novedosa) cumple su función y se hace accesible a todo el mundo.
Lo que cambia, en mi opinión, de lo que se ve en las principales pasarelas internacionales a lo que se ve en las tiendas chinas, es la calidad. En la tela, en los acabados, en el diseño. A parte del intervalo de tiempo que pasa entre un momento y otro, durante el cual quién realmente tiene poder económico e interés por la moda puede ir utilizando sus prendas de forma exclusiva.
Este fenómeno se vio muy claramente en el verano de 2008. El estampado de retazos de flores que Dolce & Gabbana mandó para la pasarela fue de los más copiados (o digamos antes, que más sirvió de inspiración, para ser políticamente correctos) que he visto nunca. Podíamos encontrar vestidos con la misma tela en todas partes. En Zara, en Mango, en las tiendas chinas… Pero más allá de las apariencias, la gran diferencia entre los vestidos de D&G y los demás era la calidad con que estaban hechos.
En este sentido, la democratización de la moda es algo bueno. Porque es también un incentivo para los modistos crearen productos con más y más calidad. Más y más riqueza de detalles. Más y más creativos; difícilmente imitables. Siempre que lo logren estarán creando arte, obras de genio. Siempre que se queden cortos estarán tan solamente creando moda.
martes, 6 de abril de 2010
étnica
Adj. Perteneciente o relativo a una nación, raza o etnia.”
[in Real Academia Española]

Los accesorios bien como las telas, colores y cortes con que se hacen las ropas de los indios de America o de Asia y de los bosquimanos de África inspiraron a diversos diseñadores, que se veían encantados de poder tener diferentes materias primas con que trabajar. Por eso no es raro que las creaciones de la mayoría hayan hecho eco de esta apertura hacia nuevas culturas.
Louis Vuitton lo demostró en la elección de estampados (y peinados). A parte de muchos flecos y de los zuecos, también las mezclas de colores fuertes, casi como si hubieron sido teñidas a mano, marcaron su desfile Primavera/Verano. Paul Smith apostó en los accesorios. Sus colares de maxi cuentas recuerdan a los utilizados por las mujeres en algunas tribus de África, bien como las fajas de telas de colores con envolvió la cintura y pecho de las modelos. Y Gucci, con sus vestidos con estampados asimétricos y aplicaciones de cuentas largas inspirados en los Incas o Aztecas trajo el punto de originalidad a las distintas semanas de la moda casi totalmente marcadas por los estampados de flores.
Y no apenas en los principales desfiles se vió esta influencia étnica. También el cine se deja contagiar. En la próxima entrega de Sexo en Nueva York, que estrena el día 28 de mayo, veremos a las cuatro amigas neoyorquinas de vacaciones en pleno desierto y vestidas como autóctonas. Carrie de turbante, túnica y pantalón árabe. Y Samantha, Miranda y Charlotte con túnicas o vestidos fluidos de colores.
La buena noticia es que, aunque no queramos gastar dinero, seguro que también nosotras podemos aprovechar la oportunidad y sacar a la calle todo aquello que es típico de nuestra cultura y etnia. No tiene que ser étnico sólo lo que viene de tierras lejanas. Lo que es único de nuestros países también vale. De España, por ejemplo, podemos exportar para el mundo las peinetas. Y de Portugal los pendientes de filigrana de oro, que son tan típicos del norte del país y que nadie jamás se atreve a utilizar por ser tan grandes y folclóricos. ¿Y para ti, qué es étnico? Póntelo y enseña a todo el mundo que tienes orgullo de ser quien eres y venir de donde vienes.
lunes, 5 de abril de 2010
april showers


domingo, 4 de abril de 2010
beauty shot










sábado, 3 de abril de 2010
the body

Marcó el cuerpo de las mujeres de los ochenta y ahora vuelve a estar de moda. Después de unos cuantos años adictos a las prendas sueltas y que no se pegaban al cuerpo, en 2010 los diseñadores vuelven a arriesgar en prendas que marcan la figura. Con la nueva tendencia resucitan también las prendas que poblaron nuestro pasado reciente, entre ellas el body. Sin embargo, la prenda más cómoda de todo el armario adquiere una nueva utilidad. Ya no es exclusividad de la gimnasia o del ballet, ya no se encierra entre cuatro paredes, ni tampoco se deja camuflar entre tutus o leggings, sino que sale a la calle y brilla como un protagonista.
Que lo digan Raquel Franco-García y Laura Figueras, dos diseñadoras españolas que son fans inigualables de esta prenda. Su línea para el próximo otoño, Duality de Bodyline, cuenta con apenas docena y media de bodys pero también con mucha originalidad. Si nos fijamos en los detalles de sus creaciones podemos antever un mundo infinito de posibles conjugaciones. Por ejemplo, los bodys con hombros acentuados son ideales para llevar con traje y taconazo a la oficina e impresionar cuando saques la americana en el medio de una reunión. Y los de escote en V detrás o delante van perfectos con falda justa, bailarinas y pañuelo de colores, para una comida o cena especial.
Eso sí, para lucir estos o cualquier otro body, todo en nosotras tiene que estar perfecto y en su debido sitio. Esta es una prenda que tiene tanto de cómoda, como de reveladora. Por eso, por más que nos guste arriesgar en el tema moda, si no tenemos un cuerpo de infarto mejor dejamos el body eternamente dentro de la bolsa del gym y no lo sacamos nunca a la calle.
Para las que sí pueden, las propuestas de estas diseñadoras estarán a la venta el próximo otoño en la tienda londinense Start, que vende off y on line ropa de griffe. O entonces, para aquellas cuyos monederos se encuentren en situación inversamente proporcional a su cuerpo, o sea, en baja forma, existe siempre la posibilidad de comprar un body American Apparel. Algo más arriesgados en lo que respecta a la paleta de colores y a las telas con que están fabricados, pero siempre un valor seguro en lo que se refiere a estilo.