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martes, 19 de octubre de 2010

b*day wishlist

El b es de birthday pero también de black. En justamente una semana será mi cumple y, aunque sea un poco raro que después de un año tan alegre y lleno de color yo me decante mayoritariamente por prendas oscuras a la hora de elegir mis regalos, esta es la más pura verdad…

Porque creo que una semana es tiempo más que suficiente para que mis amigos y familia se junten para comprarme algo, he decidido justamente hoy ayudarles en esta tarea y dejar aquí una lista de las cosas que me harían realmente ilusión. Tranquilos que no pediré una Balenciaga Motorcycle. ¡Sólo una Giant Envelope!

- Vestido de borne by Elise Berger
En el momento en que le vi, en verano, me enamoré. Y lo quiero, lo quiero, lo quiero…

- Botas negras H&M por la rodilla
Son mi prenda fetiche de la nueva estación. Altas, para ayudar a crear la ilusión de piernas infinitas, pero con tacón cuadrado para poder ir a todas partes con ellas sin terminar destrozada.

- Babyliss
Porque nunca estamos contentas con el que Dios nos dio. Y porque cuando tienes el pelo rizado nunca sabes con que peinado te despertarás, me encantaría tener un babyliss para (sólo por veces) poder controlarlo.

- Zapatillas Adidas
Mis viejas zapatillas Nike ya han llegado al final de su vida útil y están implorando que les de descanso de tanta carrera, gimnasia y partidos de tennis. Por eso, ¡ha llegado el momento de decirles adiós y saludar unas nuevas Adidas!

- Un armario entero de Yogi Tea
Es todo culpa de Chris que me enganchó su adicción al Yogi Tea durante una noche de maxiesitting. Ahora no puedo evitar beberlo a todo el momento, me hace falta un armario entero…

- Juego Mastermind
Ya he confesado aquí anteriormente mi adoración por los juegos de mesa. Juntamente con una buena copa de vino blanco, son los compañeros perfectos para una velada de viernes divertida. Este es el juego de mi infancia, el que más me recuerda a las noches de verano en mi casa de playa y es raro que todavía no lo tenga. Mentira, lo tengo en casa pero es prestado. Pronto pronto tendré que devolverlo. ¡Buaaaahhhhh!

- Pulsera Luu Guerin
Negra, en piel de raya, con reflejos brillantes y detalles en plata. ¡Es perfecta! La venden en Room, en la Calle Flassaders 31, y la adoroooooooooooooo.

- Película para la Polaroid 600
Mi Polaroid made in Venice está parada desde junio, cuando la compré, por falta de cartuchos. La marca casi declaró falencia el año pasado y para la recuperación parece estar apostando más en los modelos nuevos que en revivir las viejas glorias. Por eso todavía es muy difícil encontrar película en color para mi modelo. Quien sepa donde comprarla en Barcelona u online, ya sabe, día 26 os compensaré con los mejores cupcakes de cumpleaños del mundo.

- Kit Rituals
Ahora que el verano ya terminó y no tengo que seguir duchándome con un gel que sea extra-hidratante para compensar los daños que el sol hizo a mi piel, puedo volver a mis adoradas espumas de ducha Rituals de Flor de Cerezo y Leche de Arroz. Pero necesito un kit entero, ¡para compensar los meses que he pasando sin usarlas!

Como podéis ver, nada de Balenciagas. Todo pedidos sencillitos. ¡Y pocos! Porque, puestos a pedir…



Hablando en pedir: a pedido de mi amiga Anna, una gran fan de mi trabajo y mía en general, le dedico el post de hoy. ¡Felicidades Anna por tu cumple!


viernes, 27 de agosto de 2010

el sueño de una noche de verano

Uno de los recuerdos más fuertes que tengo de mi infancia es un sueño. Sí, un sueño… Cada verano sin excepción venía una noche, para estropear mi alegría y hacer sombra a mis vacaciones largas. 

A mitad de agosto, cuando sabía que todavía me quedaban muchos días de verano por vivir, mi subconsciente me intentaba engañar y hacer creer que al día siguiente empezaban las clases. En mi sueño me veía haciendo las maletas corriendo y volviendo a toda velocidad de mi casa de vacaciones, porque, sin aviso previo, se había decidido que la vuelta al colegio sería el día siguiente. Y la compra de los libros, la puesta a punto del uniforme, la elección de la mochila nueva, todo esto llegaba antes de lo previsto.

El sueño de mi infancia me persiguió durante muchos años, hasta que recientemente se hizo real. Y no lo digo por lo pronto que actualmente empieza el año escolar (porque, que se haya pasado de empezar las clases en octubre a empezarlas en septiembre, ya me da bastante igual), sino por lo pronto que actualmente empieza el invierno.

Cuando todavía vamos en chanclas, bermudas y bikini, los termómetros no han bajado los 40 grados y muchas zonas en el mapa meteorológico de España aún se encuentran pintadas de colores calientes, los escaparates de las tiendas de ropa se llenan ya con los tonos terráqueos y oscuros de los últimos modelos de botas por la rodilla, pantalones de lana y abrigos de piel. Es una pesadilla darnos cuenta de como el tiempo se adelanta a sí mismo y la moda no respecta el calendario.

Pero para que no os coja por sorpresa, como me pasaba a mí en el sueño de mi infancia, os dejo una lista de los básicos de la próxima estación.


BALENCIAGA

Nicolas Ghesquière sigue imponiendo su visión futurista a esta marca de toda la vida. Para la próxima temporada propone auténticas armaduras, para caballeros modernos. El gran giro de creatividad lo consiguió con la introducción de una tela acochada y de... papel de periódico. Lo mejor de la colección: la aportación de color que trajo a una estación que la mayoría de los diseñadores ve muy negra.


BALMAIN

Lo que más salta a la vista de esta colección es la enorme cantidad de dorados. Un color bucólico que ayuda, juntamente con los lazos, el cuero, las transparencias y el encaje, a crear un look que tiene algo de medieval. Los hombros altamente estructurados sólo hacen que confirmarlo.


BCBG MAX AZRIA

El espectáculo empezó con un vestido que recordaba al pañuelo de Madre Teresa de Calcuta pero, cuando ya todos pensaban que les esperaba más un desfile austero, semejante a tantos otros, llegan las sorpresas: muchos pañuelos inteligentemente integrados en una colección altamente fluida donde a pesar del negro y del gris se pudo ver algunos guiños de color.


BLUMARINE

He aquí una marca que apostó por cortar totalmente con la tendencia seguida por las demás. Sí, es cierto, hubo mucho cuero en su desfile, pero también mucho print animal. Cebras, leopardos, serpientes, como si todos los animales salvajes hubieron huido del zoo al mismo tiempo e invadido la pasarela. Todo esto mezclado con un aire roquero, dado por los flecos, cremalleras y leggings brillantes.


BURBERRY

Christopher Bailey, que lleva ya unas colecciones intentando "quitar el polvo" de la marca, volvió a sorprender. Por la pasarela desfilaron mujeres piloto con un punto muy sexy. Mucho cuero, botas extra altas y la paleta de colores más bonita de toda la Semana de la Moda de París. Las prendas, en distintos tonos de verdes, estaban muy bien acompañadas de bonitos bolso extra large.


CACHAREL

Cédric Charlier consiguió un equilibrio perfecto entre el negro y los colores más calientes, entre las partes de arriba estructuradas y las partes de abajo fluidas, en looks que recuerdan a colegiales en calcetines y zapatos de cordones.


CALVIN KLEIN

Esta colección no recuerda tanto a colegiales felices, sino a niñas de colegio interno que viven atrapadas en batas u otras ropas excesivamente austeras. La sensación puede que nos venga también de la sobreutilización del negro y del blanco, sin embargo, Francisco Costa se lleva puntos por las geniales mangas globo.


CHANEL

... O El Imperio del Blanco. ¡Y de un poco de marrón! El desfile durante la Semana de la Moda de París tuvo casi todos, sino todos, los ingredientes de la próxima temporada. Lazos, monos, lana, prendas a lo años 60 (con cuellos Jackie), cuero, volantes y blanco. Mucho blanco. En las medias, en las camisas que llevaban corbata y recordaban a las del propio Karl y en el pelo que marcó presencia, sin excepción, en todas las prendas de la colección haciendo con que las modelos se parecieron a grandes osos polares.


CHLOÉ

Lazos y satén no significan que lo que veremos a continuación sea un colección típicamente femenina. Más bien, la colección de Chloé para la próxima estación está llena de detalles masculinos. Y ochenteros, ya que la marca decidió devolver a la vida las tan típicas bolsas de judas y las prendas con flecos.


CHRISTIAN DIOR

Galliano, que siempre incorpora el espíritu de sus colecciones, apareció para agradecer en el final de esta colección vestido mitad de mujer mitad de hombre y su look es la mejor traducción de todo el desfile. Una mezcla perfecta de femenino, dado por los lazos, las transparencias, el encaje, y masculino, conseguido a través del cuero, los monos y los trench tipo capa. La paleta de colores, a la vez fuerte y sensible, marrón y nude, es una buena muestra de esta dualidad.


D&G

Lana gruesa y mini shorts. Al final, ¿esto es invierno o no? Yo diría que sí, más si tenemos en cuenta los estampados de dibujos de alces y copos de nieve. Definitivamente, estamos en el invierno. Y ante una colección muy femenina, quizás la más femenina de toda la Semana de la Moda de París, con muchas transparencias, lazos y volantes. Lo que más me conquistó: las maxi-bufandas.


EMILIO PUCCI

Aquí todo se basa en los estampados. Las mezclas conseguidas de negro y lila recuerdan a los más distraídos, ¡esto es Pucci! La colección, a parte de los bonitos estampados, contiene todos los demás must have de la próxima temporada. No faltan los flecos, las faldas largas, el cuero, el encaje, las cremalleras... Y el desfile contó con una agradable sorpresa: los vestidos hechos con pañuelos. Son ultra-femeninos y un rayo de luz en el medio de tanta oscuridad.


ETRO

La inspiración que llega del Oriente es clara. Obi-belts, cuellos Mao, vestidos tunica por encima de pantalones... todo esto nos transporta más allá de las fronteras europeas. En Etro, bien como en Pucci, utilizan los pañuelos para transformarlos en otras prendas. Esta vez en faldas. Otros detalles muy bonitos son las mezclas de estampados y materiales que han conseguido y la apuesta por los leggings pantalón, siempre tan cómodos y estilizantes.


GIORGIO ARMANI

Esta colección de Armani apenas veo comprobar la veracidad de un post que hice hace un par de meses: el naranja es el nuevo rojo. Y vino para quedarse. Al menos por más una temporada. Pero Armani no juega apenas con este color. También pinta sus prendas de rosa y rojo, contrastando con el negro de la temporada. Juega también con los accesorios y con los bolsos, ambos XXL. En cambio, los abrigos y chaquetas son cortos, como mandan los códigos de la próxima estación. El terciopelo trajo el brillo que faltaba a la colección y el toque de femineidad lo dan los hombros a descubierto de los tops asimétricos.


GIVENCHY

La colección de Givenchy tiene algunas similitudes con la de Giorgio Armani. Para empezar, el pliegue que hacen los pantalones y faldas, semejante al que podemos ver en el primer look de la foto de arriba. Otra, el rojo. El rojo intenso que podemos ver en algunas prendas y, siempre, en los labios de las modelos. Tiene también otros dos ítems característicos de la estación, las transparencias y el encaje. Y un estampado de dibujos invernales muy al estilo del de D&G.


HERMÈS

El francés Jean Paul Gaultier creó para la marca visuales muy ingleses, a lo Sherlock Holmes. Muy masculinos y estructurados, donde la lana y el cuero tienen un papel principal. Las camisas abotonadas hasta arriba y los lazos en el cuello son una de las piezas clave de esta colección, bien como de la estación.


ISSEY MIYAKE

Una colección marcada por los leggings coloridos que el diseñador japonés hizo acompañar de botas semejantes a las que presentó Chanel. A parte de estos puntuales focos de color, el negro fue una presencia constante en looks menos estructurados que de costumbre. Una vez más se dio a los pañuelos o bufandas otra función que no la tradicional y, a pesar, de la gran cantidad de lana que se vio otro grande protagonista de este desfile fue el impermeable.


KENZO

Kenzo sigue de verano. Y es que algunos de los prints parecen exactamente los mismos. Y los vestidos largos también nos provocan una sensación de dejá vu. Sin embargo nada de esto es malo, de hecho es reconfortante tener un poco de flores y colores en un invierno que se avecina gris. Muy bonito lo que la marca consiguió con el juego de estampados y la incorporación del pelo en prendas clave.


LANVIN

Había pelo por todas partes, en los vestidos, en los abrigos, en los zapatos... Lanvin siguió la tendencia y dejo claro que este invierno el pelo será rey. La marca propone también abrigos largos, quizás los más largos de toda Semana de la Moda, ceñidos en la cintura y cogidos por un cinturón. A parte, apuesta también por la asimetría, que utilizó para crear principalmente bonitas partes de arriba, donde además incluyo el detalle de las hombreras, mangas globo o algún broche étnico.


LOEWE

Un desfile en blanco y negro con looks llenos de brillo y pelo que recuerdan a los años 20. ¿O habrá sido a los años 60, con los vestidos de bolsillos delante y los pantalones subidos? Bueno, definitivamente, una mezcla de las dos épocas. El color, lo aportaron los bolsos. Eternos Loewe, esta vez coloridos.


LOUIS VUITTON

Debo decir que me alegra ver que la marca francesa apostó por traer de vuelta a las pasarelas a dos voluptuosas mamás, Laetitia Casta y Elle MacPherson, y las hizo lucir más sexys que nunca. Con vestidos o conjuntos ceñidos, escotados y voluminosos. Las faldas parecían tener vida propia, inflándose y moviéndose solas. También en los hombros han introducido elementos de volumen y, para que todo esto no hiciera las modelos parecer muy grandes, han hecho un corte en la cintura con la inclusión de finísimos cinturones de cuero o lazos de terciopelo. En general ha sido un desfile muy distinto al de verano y que recordaba mucho a película An Education.


MARC JACOBS

La evolución del desfile de Marc Jacobs relacionase mucho con la evolución de la mujer desde niña, con sus looks colegiales, pasando por la adolescencia, cuando empieza a salir con las amigas, a beber, a fumar y a vestir brillos, hasta la edad adulta, cuando asume totalmente su cuerpo y se empieza a vestir más como mujer y trabajadora. En la primera fase vimos muchas faldas evasé, looks complementados por calcetines cortos y zapatos moccasin de tacón. En la segunda vimos looks más fluidos, con mucho pelo y brillo. Y en la última vimos conjuntos más entallados, grises y con algunos detalles transparentes, que dejaban ver, aunque un poco avergonzadamente, la madurez del cuerpo femenino.


MIU MIU

Temporada tras temporada Miu Miu ha imposto su presencia en la industria del calzado y garantizado que todo lo que presenta se transforme en must have. Este invierno no será excepción, sus moccasins de tacón plateados no tienen nada que ver con los que creó Marc Jacobs. Estos tienen éxito preanunciado. A parte me encantan los looks cerrados hasta arriba y cogidos por lazos en el cuello. Los bolsillos extra large delante son otra tendencia de la temporada que Miuccia Prada no quiso dejar escapar en esta colección.


NINA RICCI

Una colección ultra femenina, donde las flores y los guiños de las transparencias han desempeñado un papel importante. A pesar de la presencia de mucho negro y gris ningún color ha logrado robar protagonismo al rosa, femenino por excelencia. Las faldas tubo y los vestidos largos en satén sólo han contribuido para esta femineidad, marcando el cuerpo de las modelos mientras estas desfilaban.


PRADA

Una colección totalmente inspirada en los años 50, que recuperó a las gafas Butterfly y a los vestidos de lana. En el medio de todo esto, la marca sigue apostando por una tendencia del verano, los volantes, e introduce elementos de la nueva temporada, como son los calcetines y las prendas de cuero.


STELLA MCCARTNEY

Stella repite el encaje que usó y del cual abusó este verano. Lo combina con leggings (a ver si os recuerdan algo estos leggings con goma bajo el pie, a mí me recuerdan los que llevaba de pequeña), con abrigos cortos y de escote tipo smoking, con prendas con bolsillos delante y cuellos rectos muy a los años 50. Definitivamente una colección que mezcla épocas y colores con mucha gracia. Los tonos nude ganan vida cuando combinados con los colores chillones que eligió la diseñadora.


VALENTINO

Una colección complexa dentro de su sencillez. Los colores nude y el blanco son desestabilizados a menudo por apariciones del rojo. Y la simplicidad aparente de las estructuras sólo sirve para no robar atención a las auténticas esculturas de volantes que el diseñador creó, evocando en mi entender la obra de Richard Serra. Incluso las introducciones de pelo y transparencias en esta colección son maravillosas y no tienen nada de vulgar.


VIKTOR & ROLF

Los holandeses, a semejanza, de lo que hizo Stella McCartney han dado a su colección un toque de originalidad con la introducción de escotes smoking en una gran variedad de prendas. Sin embargo, su ropa altamente estructurada no se parece en nada con la de la diseñadora inglesa. Pero bueno, esta también es una tendencia de la temporada. Bien como el pelo, el cuero, las cremalleras y los calcetines. Y ellos los tienen todos. Un desfile típico del otoño/invierno 2010, diría yo.


YVES SAINT LAURENT

Esta temporada, Stefano Pilati bríndanos con looks muy a lo Cardenal Richelieu. Las evocaciones a la iglesia y a los eclesiásticos está presente incluso en los colores, negro y fucsia. Como otros diseñadores, puso los abrigos cortos en el punto de mira. ¿Y con que prendas van mejor estos abrigos cortos? Con pantalones y faldas subidos o monos, claro. Pues fue eso mismo que Stefano propuso. Un detalle gracioso de esta colección son las cadenas doradas, cinturones y broches de figuras femeninas.


ZAC POSEN

Zac Posen también apostó en las partes de abajo con la cintura subida. Que combinó con abrigos evasé. Su colección, sin embargo, es mucho más fluida que las propuestas rectas y austeras de la marca anterior. Esta fluidez la consiguió también por la inclusión de materiales leves, como el satén, y a través de técnicas de modelaje, como la del pliegue. Y, al contrario de YSL y de la mayoría de las 29 marcas que expuse anteriormente, Zac Posen no eligió el negro para su colección, sino el marrón y todas sus gradaciones.



lunes, 10 de mayo de 2010

experiencia vintage

Siguiendo con el tema del antiguo, viejo o usado hoy toca hablar de ropa en segunda mano. Hay que ver que mi interés por este tipo de ropa y tiendas es muy reciente. Yo vengo de un país donde el concepto de re-utilizar las prendas, zapatos o bolsos es aún una novedad. De hecho en el Portugal de los 80 en que yo crecí la tendencia predominante era toda la contraria. Allí a cada esquina abrían tiendas de marcas masificadas, con ropa linda, nueva y tan barata (o cara, según el punto de vista) como la de las tiendas vintage.

Además como yo soy la mayor de una familia casi sin primos y mi hermano es varón, nunca recibí ropa en segunda mano de nadie.

Mis primeras prendas vintage las compré en un mercadillo de A Outra Face da Lua, la tienda lisboeta de ropa en segunda mano por excelencia. Me enteré de esta venta por casualidad y estuve a punto de salir de la tienda con las manos vacías, teniendo en cuenta la cantidad de gente que estaba dentro y la dificultad que representaba comprar algo en estas condiciones. Sin embargo, me traje unas cuantas cosas que conservo hasta hoy y que hacen sensación junto de mis amigas cada vez que me las pongo.

Cuando llegué a Barcelona me di cuenta de que la cultura “segunda mano” estaba mucho más avanzada aquí. En la ciudad se pueden encontrar decenas de tiendas del género, como Le Swing, Smart&Clean, Lailo, De Faralaee, Slang, Hulala!, Erretê, Intercambio, Retro City o Exudus. Por eso, y porque me di cuenta de que cuando estamos comprando en tiendas masificadas de ropa nueva también terminamos probándonos prendas que decenas de mujeres ya se han probado antes de nosotras, que quizás han incluso llevado a una cena o evento durante horas con la etiqueta puesta y que luego han devuelto, poco a poco, empecé a ceder y a adentrarme en este mundo de ropa que carga muchas historias a sus espaldas.

Sin embargo, creo que hay que tener algunos cuidados a la hora de comprar ropa vintage. ¡Más que con la ropa nueva! Tenemos que vigilar por la calidad de la prenda, asegurarnos de que no esté manchada o rota, y en el caso de que lo esté hay que pesarlo y ver si es posible lavarla hasta que salga la mancha o sacar de la caja de la costura y arreglarla. Si la respuesta a estas dos preguntas es no, no merece la pena. Tenemos también que pensar si nos gusta la prenda apenas en teoría o si en realidad la pondremos, porque no es plan comprar algo que pensamos que salió del armario de una cualquiera fashionista de los 60 si luego la prenda resulta demasiado extravagante para nuestras necesidades y estilo diarios. Si no estamos realmente convencidas, mejor dejamos la prenda en su sitio. También es muy importante vigilar con el precio.

Me recuerdo de una situación hace unos años en Els Encants, cuando con una amiga vimos unas gafas de sol Guy Laroche con las patillas ya flojas, sin posibilidad ninguna de ser apretadas por más manitas que una fuera, y por las cuales nos pedían casi 200 euros. Es verdad que en su época estas gafas habrán sido estupendas, pero no merecían que pagáramos lo que su antigua propietaria nos pedía.

En teoría algo que ya está usado debía ser más barato que algo que es nuevo, ¡y no lo contrario! Sin embargo, desde hace unos años el concepto vintage se puso de moda, se empezó a aplicar a diestro y a sinistro, y los propietarios de ropa antigua han sacado sus trapitos y accesorios a vender con este rotulo. Han también cargado mucho en el precio y los compradores han perdido la noción de cómo hacer compras inteligentes y empezado a pagar sin miramientos lo que se les pedía. Esto, está claro, abrió un precedente y hoy nos encontramos con un panorama donde se pide más de lo que es justo por prendas de segunda mano.

Catálogo de la tienda vintage neyorquina Ressurrection

Es importante que a la hora de comprar prendas usadas no nos dejemos engañar o encantar e hinquemos pie. Una buena estrategia anti-timos pasa por fijarse en la etiqueta. Este pequeño pedazo de tela con una firma es todo un mundo de símbolos y códigos que es importante saber descifrar. Si la marca es conocida y buena quizás el precio que nos piden no sea tan injusto, porque también hay que tener en cuenta que estamos pagando el trabajo del propietario en descubrir la prenda, limpiarla y prepararla para que nosotras luego podamos encontrar este pequeño tesoro colgado esperando por nosotras. Si no encontramos la etiqueta en ninguna parte no hay que sentirse decepcionada; ¡al contrario!
Muchas de las etiquetas que en los años 40 anunciaban Chanel o Balenciaga fueron removidas por los traficantes para que al pasar por las aduanas les cobraran menos. O sea que si encontramos vestigios de una etiqueta esto ya es de por si una buena señal. También lo es si pone el nombre de una modista que no sea tan conocida, siempre que acompañado por un nombre de ciudad o calle, porque puede significar que la prenda fue hecha por algún pequeño atelier de la época. Que la etiqueta haya sido tejida y no impresa y que esté cosida a toda la vuelta y no apenas en las cuatro esquinas también quiere decir que estamos ante una prenda de calidad superior.

Otra solución sería buscar también en tiendas de antigüedades, que no se hacen pasar por vintage y donde podemos encontrar alguna ropa o accesorios antiguos a precios generalmente más asequibles.

Otros cuidados que hay que tener pasan por no dejar las prendas que vemos en nuestras visitas a tiendas de segunda mano colgadas mucho tiempo. Si nos gusta algo lo mejor es cogerlo y pasearlo por la tienda, o pedir que lo lleven hasta el probador o hasta la caja. Las prendas de segunda mano no se quedan mucho tiempo en las perchas. Esta volatilidad también se ve a la hora de elegir ropa para el frío o para el calor. Los cambios de estación en las tiendas vintage no están alineados por los cambios en las tiendas normales, de hecho casi ni existen. Los propietarios de este tipo de tiendas llevan todo el año buscando ropa que sea atemporal, que resista a los años y que no se relacione con una estación en específico. O sea que, si entramos en una tienda de segunda mano con una idea fija y poca apertura a las sorpresas es muy probable que no encontremos nada y salgamos sin bolsas colgando de los brazos.

Otra práctica que puede ayudarnos a la hora de escoger ropa de segunda mano es hacerse amiga del propietario o de la propietaria. Son gente con muchos conocimientos de moda, con historias muy interesantes, que muchas veces saben incluso que “cuenta” la prenda específica que nos llevamos, y que nos pueden facilitar la compra. Pueden también llamarnos cuando reciban algo nuevo que saben que estamos buscando u ofrecerse para abrirnos las puertas de sus almacenes de las traseras y traernos alguna prenda que todavía esté guardada pero que crean que nos quedará fenomenal.

En resumen, lo ideal para hacer de nuestra experiencia un éxito es buscar prendas complexas, con buenas telas y acabados perfectos, que no pasen de época, que sean más baratas que cualquier prenda de Zara o Mango que no tiene la mitad de encanto y que valgan mucho menos de lo que valían en la época que fueran confeccionadas. Ah, y quitarse las telarañas de la cabeza y pasárselo bien, porque comprar vintage es como viajar en el tiempo y vivir otras vidas.



martes, 4 de mayo de 2010

naranja, el nuevo rojo

Esto me dijo el otro día un policía que me paró porque pasé con el semáforo naranja casi rojo. Al final no me multó ni nada pero la frase la dejó ahí, pairando en el aire: “el naranja es el nuevo rojo”.

Yo me quedé pensando en sus palabras, en como lo que dijo puede ser cierto para el tránsito, ya que desde el último cambio del código es tan prohibido pasar con el semáforo naranja que pasar con el rojo, y en como se aplica también a la moda.

Este año el color naranja, ultrafemenino y transbordando seguridad, toma el sitio del rojo en el guardarropa de las fashionistas. Antes sabíamos que si tuviéramos una cita importante, ponernos un vestido rojo ya era mitad del camino hacia el éxito. Sabíamos que las prendas rojas eran un statement por si solas.

Y en el caso de las morenas, como yo, eran un arma más que nos daba alguna ventaja ante las rubias, para quienes el rojo es un color prohibido. Sin embargo, el rojo ha ido perdiendo protagonismo y en la Primavera/Verano de 2010 es totalmente sustituido por el naranja. Carolina Herrera o Blumarine, entre otras marcas, dejaron que este tono contagiara a sus defiles.

Un color veraniego por excelencia, que no deja a nadie indiferente. El naranja transmite auto-afirmación igualmente y, al contrario del rojo, queda bien tanto a rubias como a morenas.

Porque aparentemente en la moda "el naranja (también) es el nuevo rojo", os dejo una selección de prendas naranja para que os inspiréis y toméis coraje para llenar vuestro armario de color.



De arriba hacia bajo, y de la izquierda hacia la derecha, las tendencias de la estación en naranja:
- maxibolso de cuero teñido Louis Vuitton
- vestido a rayas Marc by Marc Jacobs
- pantalón cargo y jaqueta de cuero Blumarine
- top de encaje Loewe
- vestido largo Max Mara
- minifalda tubo subida Fendi
- vestido con escote asimétrico Balenciaga