miércoles, 8 de febrero de 2012

lana de Mafie


Los fines de semana largos y vacaciones de mi infancia los pasé entre dos pueblos del litoral portugués: Santa Cruz y Geraldes (al lado de Peniche, que quienes de vosotros surfean, conocerán por la playa de Súper Tubos). En Verano era fácil encontrar ocupación. Playa, bici o campo… sólo había que elegir. El tiempo lo permitía todo. Sin embargo, en Invierno la cosa cambiaba.

Las actividades dentro de puertas para una niña de 8 años en casa de sus abuelos no tenían mucho de originales. Podía jugar con mis muñecas, leer, mirar la tele… Pero todo eso lo podía hacer también en mi casa, en la ciudad. Así que a mí me gustaba aprovecharme de mi abuela y ponerla a enseñarme costura y punto.

Hasta hoy conservo unas fotos que saqué con mi primera cámara analógica de mis Barbies, que meses antes habían llegado de NY vestidas de princesas, con unas sencillas ropas de trapos confeccionadas por mi con la ayuda de mi abuela. Y, hasta hoy, pongo en práctica los enseñamientos de la buena señora en lo que dice respecto a la malla de lana. De hecho, en estos últimos meses en que estuve sin internet, en que agoté todos los DVD’s que había traído de Barcelona y en que Madrid se fue transformando en una ciudad cada vez más fría yo aproveché para dedicarme a hacer lana. Esta actividad ha tenido una doble función: permitirme ocupar el tiempo y crear accesorios calentitos y originales que regalé a distintas personas por Navidad y Reyes. Y como “quien parte y (com)parte se queda con la mejor parte”, para mí confeccioné este bello turbante que salió hoy por primera vez a la calle. ¡A ver qué os parece!

Para quienes quieran aprovechar lo que queda de Invierno y su tiempo libre para hacer uno igual, os dejo las coordenadas (sí, porque he tenido que hacer y deshacer mi trabajo varias veces hasta encontrar las medidas ideales, así que considerad esta información un regalo que os hago por ser lectores tan asiduos de mi blog):


El turbante consiste de 2 triángulos cada uno hecho con:

- Lana para agujas de 6 mm (la mía era una lana planchada, muy bonita)
- 40 puntos x 15 (primera línea incluida) 
- Empezad a “matar” un punto a partir de la 16ª línea (transformad los 2 primeros puntos en 1 solo)
- Haced 3 líneas más con las nuevas medidas (o sea, por cada punto que se "mata" se hacen 4 líneas, ok?!)
- Mantened este esquema hasta que sólo queden 12 puntos
- A partir de entonces “matad” 2 puntos (transformad los 3 primeros puntos en 2)
- Y repetid este esquema por 6 líneas, para ir afilando el triángulo
- Cuando sólo os queden 3 puntos este se transforma en uno y ¡ya está!
- En este primer triángulo podéis hacer la casa donde luego va a entrar el botón. Es muy sencillo, sólo tenéis que hacer un aro con la lana, pasar lo que os queda por dentro del trabajo hecho y acordaros de dejar una punta un poco larga antes de cortar por si luego os hace falta
- El segundo triángulo tendrá exactamente las mismas medidas (yo os aconsejo, siempre que tengáis que parar de trabajar por alguna razón, a apuntarlo todo en la agenda para que luego nos os olvidéis por donde vais y para que al final os cuadren los 2 triángulos)
- Cuando terminéis este segundo triángulo utilizad la lana que os queda (si os queda un ovillo entero cortadla de forma a tener suficiente para coser todo el turbante, de un vértice a otro) para, con una aguja de coser lana (no de hacer lana, sino de coser), coser los dos lados rectos del triángulo uno al otro
- Al final del lado más pequeño cosed el botón que hayáis comprado y ¡ala, a presumir de turbante!

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