Yo me quedé pensando en sus palabras, en como lo que dijo puede ser cierto para el tránsito, ya que desde el último cambio del código es tan prohibido pasar con el semáforo naranja que pasar con el rojo, y en como se aplica también a la moda.
Este año el color naranja, ultrafemenino y transbordando seguridad, toma el sitio del rojo en el guardarropa de las fashionistas. Antes sabíamos que si tuviéramos una cita importante, ponernos un vestido rojo ya era mitad del camino hacia el éxito. Sabíamos que las prendas rojas eran un statement por si solas.
Y en el caso de las morenas, como yo, eran un arma más que nos daba alguna ventaja ante las rubias, para quienes el rojo es un color prohibido. Sin embargo, el rojo ha ido perdiendo protagonismo y en la Primavera/Verano de 2010 es totalmente sustituido por el naranja. Carolina Herrera o Blumarine, entre otras marcas, dejaron que este tono contagiara a sus defiles.
Un color veraniego por excelencia, que no deja a nadie indiferente. El naranja transmite auto-afirmación igualmente y, al contrario del rojo, queda bien tanto a rubias como a morenas.


