Mostrando entradas con la etiqueta Custo Barcelona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Custo Barcelona. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de diciembre de 2010

shopping night

No ha sido nada extraño constatar que conocidos estilistas del jet set español que suelen ir en zapatos de tacones ayer se los han dejado en casa. Es que patear todo Paseo de Gracia en unos stilletos de 10 centímetros no es tan fácil como andar por los pasillos de la Bread&Butter, Cibeles, 080 u otras muestras tales. ¡Que lo diga yo! Sin embargo la noche de ayer, y la celebración de la primera Shopping Night en la ciudad condal, invitaban al glamour.

A pesar de que el evento se empezó a comunicar tarde, los fashionistas (y no tan fashionistas) catalanes han adherido en peso. Ni el frío que este año vino antes impidió que la gente de Barcelona saliera a la calle a probar que también merece tener una noche de compras, con los mismos lujos que Vogue proporciona a los madrileños cada año en su Fashion Night Out de septiembre.

Bajo las luces recién inauguradas del alumbrado navideño, la gente más que caminar desfilaba por un Paseo de Gracia que parecía vivir una de sus míticas tardes de sábado en época de navidades. Sin embargo, dentro de algunas tiendas el escenario no reflejaba lo que pasaba fuera. Principalmente las tiendas que están más abajo, más hacia Plaza Catalunya. Estas o proponían algo muy interesante o estaban vacías… Phard, por ejemplo, con su espectáculo de música brasileña en vivo, logró atraer la atención de los transeúntes pero no logró hacerles entrar. Tommy, que está justo al lado, proponía algo diferente. Dentro una estilista te vestía de la marca, maquilladores de Bobbi Brown te maquillaban y una fotógrafa sacaba una foto de ti y de tu grupo de amigos vestidos de Hilfiger, reproduciendo la actual campaña de la Meet the Hilfigers. La foto la podías imprimir allí mismo y llevártela a casa pero ni así, ni después de tener que probarse la ropa de la marca por fuerza, la gente sentía necesidad de comprar. Eso sí, la tienda estaba llena.

Otro punto de convergencia era la casa Battló, donde el propio Custo Dalmau supervisaba la venta (al 70%) de sus colecciones. El outlet estará montado en este mismo sitio hasta día 11 de este mes, pero aparentemente los catalanes que ayer salieron a la calle no han querido dejar de prestigiar aquella que es la marca más conocida y más querida Made in Catalonia y han hecho cola para entrar al menos a mirar. Sí, porque en este, bien como en otros espacios, la gente más que comprar miró. Tiffany & Co. inaugurada poco más de 48 horas antes es un ejemplo claro de eso. La tienda atrajo a muchos curiosos pero, está claro, no a muchos compradores. En el Hotel Majestic, donde diseñadores como Manuel Bolaño o Gori de Palma vendían parte de sus colecciones, pasaba lo mismo. La gente se codeaba alredor de la barra y se peleaba por conseguir (más) una copa, pero pocos llegaban a pasar por caja.

¡Una pena! Si tenemos en cuenta que la iniciativa costó a las tiendas que adhirieron algo como 2.000 euros por hora, el hecho de que haya sido un flop a nivel de vendas puede hacer con que el próximo año por estas fechas las marcas se lo planteen dos veces… O, mejor dicho, ¡algunas marcas! Porque Mango no tendrá razones de queja. A lo mejor el ejemplo de las ganancias conseguidas ayer por esta súper cadena española inspirará los suizos de COS y el próximo año no dejarán a sus fans (una servidora incluida) a dos velas, carpiendo por no poder comprar esos fantásticos jeans color maquillaje con descuento o en un ambiente de fiesta como el que se vivía ayer. Eso sí, porque aunque mucho no hayan facturado, nadie puede decir que se quedó corto de fiesta. ¡La primera Shopping Night fue toda una velada!

Fotos de: Luis Requena y Marc Solé


sábado, 10 de abril de 2010

no hagas lo que yo hago...


Hace unos días introduje, ligeramente, el tema de las copias en la moda… o de las inspiraciones. Y, ni a propósito, en el episodio de esta semana de America’s Next Top Model se habla exactamente de lo mismo. Según Jay Manuel, la industria de la moda pierde al año algo como 9,2 mil millones de dólares por culpa de las copias y falsificaciones
El tema es polémico, principalmente porque la línea que existe entre la copia, imitación, falsificación e inspiración es muy tenue. ¿Dónde termina la simple imitación de la obra ajena, por pura envidia (buena o mala), y dónde empieza el delito?

Se considera una falsificación siempre que alguien quiere hacer pasar por una cosa algo que no lo es, y el ejemplo más claro de esto son los bolsos “Louis Vuitton”, “Chanel” y “Gucci” que encontramos a la venta en las aceras de nuestras ciudades y que se exhiben sobre humildes sábanas presas a las manos de los “vendedores” por dos cordeles que se cruzan. La falsificación es punible, según el código penal, siempre y cuando se sorprendan en el acto a los que venden y a los que compran. 
Otra cosa son las copias, y en este caso probar que por detrás existen malas intenciones ya es más difícil. Un buen ejemplo son unas gafas que Tous lanzó esta temporada y que cantan, mires por donde las mires, Ray-Ban wayfarer. Para una vez que no incluyen el osito en algo, dichas gafas se parecen a un accesorio que más fácilmente hubiera sido creado por Ray-Ban que por Tous. Las líneas, las patillas en pasta azul (el mismo tono que el modelo con el mapa del metro en el interior), el detalle del nombre de la marca gravado a blanco en la curvatura de la lente… todo en estas gafas Tous ha ido a coger inspiración al best-seller de la marca americana. Y esto, claro está, no es punible. Apenas denota la admiración de Tous hacia las creaciones de Ray-Ban y hacia el éxito de sus gafas de sol. 
Lo mismo pasa entre las catalanas Desigual y Custo Barcelona. Ambas marcas son conocidas por los estampados multicolores/multimotivos de sus prendas, auténticos collages de retajos, y por estar constantemente acusándose mutuamente de inspirarse en el estilo una de la otra. Pero la verdad es que nunca las demandas interpuestas por Custo Dalmau hacia su coterráneo diseñador han tenido piernas para andar. 
Sin embargo, recientemente Custo ha tenido que ir nuevamente a los tribunales, esta vez como reo. El diseñador es acusado por Warner Brothers de haber incluido a Piolín en uno de sus estampados.  El caso remonta a 2005 y, una vez que el pajarito es un dibujo registrado por WB's, se considera que Custo cometió un crimen de violación de los derechos de propiedad industrial y que puede ser responsabilizado penal y civilmente. ¡De hecho lo fue! Lo condenaron ya a año y medio de prisión, pero sus abogados recurrieron de la sentencia y esperan ahora que se haga un nuevo juicio. 
Este último caso es un poco distinto de los que cité antes, porque se refiere a la apropiación de la propiedad intelectual ajena, pero es más un ejemplo para añadir a nuestra lista de cosas que ninguna marca en el mundo de la moda tiene necesidad de hacer. Cada uno debía afirmarse por su estética e ideas originales, sólo así se puede justificar que muchos diseñadores pidan lo que piden por sus prendas, porque la originalidad es un valor añadido que tiene su precio.