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martes, 16 de noviembre de 2010

las aventuras de...

Ayer mi Facebook se llenó de fotos de dibujos animados. El reto lo lanzó alguien en Portugal, que tuvo la idea de pedir a los portugueses que cambiaron sus fotos de perfil por una imagen sacada de un dibujo animado que haya marcado su infancia.

El objetivo es que la iniciativa se extienda a otros países y que pronto no puedas ver a toda tu lista de amigos, sino a los personajes que te acompañaron en tu infancia. Yo confieso que al inicio no he sido muy fan de la idea (¡prueba encontrar en el chat al amigo con quien quieres hablar si en el lugar de su foto tiene una de D’Artacan o Tom Sawyer!), pero por la noche, después de haberme reencontrado con los Ositos Amorosos, con los Pequeños Ponys, con Martita y tantos otros “amiguitos” de mi niñez, empecé a sonreír a los cambios.

Uno de los personajes que marcó mi infancia y que ahí estaba, entre las decenas de cuadraditos que se encontraban bajo el titular “tus siguientes amigos han cambiado sus fotos de perfil”, es Tintin. Él me hizo querer ser periodista, él y sus aventuras me ayudaron a descubrir un mundo que yo en esas edades ni soñaba que existía mas allá de mi pequeño Portugal, él ha vuelto esta semana para transportarme de vuelta a esos primeros años. Y no lo encontré apenas en Facebook, también en las clases de mi postgrado de Periodismo de Moda el nombre de Tintin ha sido evocado.

Y os preguntáis vosotros: “Vale, muy bien, ya nos hemos dado cuenta de que Mafie últimamente está muy nostálgica, pero de verdad, ¿qué tiene Tintin que ver con moda?” ¡Pues mucho! El personaje creado en 1929 por el belga Hergé es la perfecta encarnación del estilo Norfolk, que surgió en el Reino Unido a finales del siglo XIX. En una época en que todo el mundo empezaba a descubrir las bondades del deporte y de las actividades al aire libre se descubrió también la necesidad de dejar a un lado corsés y crinolinas, en el caso de las mujeres, y fraques y trajes, en el caso de los hombres. Para que no tuvieron que seguir jugando críquet o golf, patinando o yendo en bicicleta en estas ropas, los ingleses (grandes fanes del deporte desde siempre) inventaron este look.

La chaqueta tipo deportiva, en tweed, con coderas y botones de pasta, y los pantalones bombacho, que cuando no lo eran se debían poner dentro de las medias para lograr esa ilusión, eran las claves de un look que marcó una época, abriendo camino a los estilos más informales que luego cuajarían totalmente en el siglo XX, y que nos recordará siempre a Tintin.


jueves, 18 de marzo de 2010

vivir en una caja de zapatos

Empieza mañana una exposición peculiar, donde no son los zapatos sino las cajas de zapatos las obras de arte.

La muestra, patente en la Haunch of Venison en Londres, consiste de más de dos centena de simple cajas de zapatos transformadas en pequeñas habitaciones de críos llenas de detalle o en una especie de “Cajas de Pandora” conteniendo referencia a la niñez de los artistas.

La iniciativa partió de la Fundación Bryan Adams, cuenta con el apoyo de la marca Converse y de la revista Vogue y tiene un fin solidario. Al final las piezas serán subastadas y el dinero será entregado a la Organización Kids Company, cuya labor consiste en acompañar y en ayudar a niños con infancias difíciles y que con el dinero conseguido podrá subsidiar terapia y talleres de arte para ayudarlos a superar sus traumas.

Si tenemos en cuenta en fin de esta muestra podemos entender un poco mejor la simbología por detrás de las cajas de zapatos. Cada caja/habitación contiene una noción de clausura, de rigidez, de encerramiento en un mundo privado. Que en el caso de los 100 artistas de renombre internacional invitados es un mundo de ensueño, de imaginación y color, reflejo de una infancia con más facilidades. Sin embargo, en el caso de los demás 125 exponentes, niños afectados por problemas como la pobreza, el acoso, la enfermedad, es un mundo de dolor, de pesadilla, de miedo. Para ellos sus habitaciones no son un puerto seguro al cual recogen cuando quieren sentirse protegidos. Todo lo contrario, para ellos sus habitaciones están relacionada con cosas tristes. Y fue justamente estas vivencias que unos y otros quisieron reproducir dentro de cada caja de zapatos.

En total son 225 las obras que se pueden ver en esta muestra, con el nombre muy apropiado de “Shoe Box Living” (Vivir en una Caja de Zapatos), hasta el día 23 de marzo. Un viaje interesante al mundo privado de la infancia de los artistas invitados y también una nueva perspectiva sobre las vidas conturbadas de estos niños con edades entre los ocho y los diez años que, a través de esta recreación original de sus habitaciones, nos dan luz verde para entrar en sus vulnerables universos.

Desde luego una utilidad interesante, ya para no decir solidaria, para los torchos que son las cajas de zapatos. Seguramente que a partir de ahora, la próxima vez que una de nuestras cajas de zapatos nos caiga en la cabeza mientras intentamos ordenar o encontrar algo en la desorden de nuestros armarios, las miraremos con otros ojos.


Echa un vistazo a algunas de las piezas expuestas:









martes, 16 de marzo de 2010

legolízate

¡Que levanten la mano las que nunca han jugado con LEGOs! Yo desde luego no puedo hacerlo. Si hay una marca que marcó mi infancia es LEGO (a par de otras como Fisher-Price, Barbie o Crayola). Las piezas coloridas con dos, cuatro, seis u ocho botones me daban alas y me permitían construir todo un mundo de diversiones infinitas.

La buena noticia es que las posibilidades que nos da LEGO no se han quedado atrás, en la infancia. Para las más desenfadadas, LEGO es toda una herramienta, que nos permite seguir jugando y divirtiéndonos incluso de mayores. Eso sí, ¡hay que tener imaginación!

Los ladrillos inventados por Ole Kirk Christiansen, en 1932, han saltado la esfera de la arquitectura e ingeniaría (al menos de los niños con aspiraciones a tal) e invadieron la esfera de la moda. Saber jugar con LEGOs de adulta es la prueba última de creatividad. El nombre LEGO está formado por la abreviación de dos palabras danesas: leg godt. Esta expresión significa “juega bien”, y es la perfecta definición de la idea por detrás de la creación de la marca. En el pasado, como en la actualidad, la forma como jugamos dice mucho de nosotras.

Yo, por ejemplo, de pequeña me acuerdo de no lograr construir determinadas cosas que veía claramente en mi mente con las piezas del LEGO. Lo veía todo muy claro en mi imaginación y creía que sería posible, pero no tenía el discernimiento suficiente para entender de estructuras y que en el mundo real no se pueden construir, literalmente, “castillos en el aire”. Y esa incapacidad representaba una frustración enorme para mí. Cuando mis construcciones se deshacían sin más y tiraban al suelo mi “sueño” me enfadaba y empezaba a pegar al tablero con las piezas de colores yaciendo sin vida ni utilidad. En cambio, cuando lograba construir lo que había imaginado sentía una satisfacción muy grande, un sabor a victoria como el que de grande he sentido sólo cuando me auto-superé en el trabajo o en la vida. El LEGO nos moldó de niñas y vuele para moldarnos de adultas. O, en este caso, para dejarse moldar. Para que juguemos con él… y juguemos bien.

El que ha sido nominado ya por dos veces “Juguete del Siglo” está por todas partes. En la calle vemos a collares, anillos, broches, diademas, gorras o cinturones hechos con LEGOs. Quizás esta habrá sido la forma encontrada por la marca para superar un par de años con rendimientos muy bajos y ganar alguna visibilidad, ofreciendo no sólo a los niños pero también a los adultos un sin numero de posibilidades y combinaciones. Sino veamos, “con apenas seis piezas de ocho botones se pueden hacer más de 900 millones de construcciones”, dice LEGO en su página web oficial. Imaginaros todo este “poder“ aplicado a la moda. Se trata de un desafío a nuestros sentidos de estética y de humor.

Como los que Jean Charles de Castelbajac demostró. El diseñador lanzó un video reproduciendo, con muñecos de LEGO, un desfile de moda del año de 3001. Incluso podemos ver a la versión LEGOlizada de Anna Wintour sentada en la asistencia del evento. (Ver video) 

Tampoco Lanvin quiso desperdiciar esta oportunidad y también adhirió a la LEGOmania. En 2008 lanzó una campaña publicitaria que revivía a iconos del pasado, como el LEGO o Pacman, pero con la mirada puesta en el futuro.

Y tu, ¿te la vas a jugar?