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lunes, 20 de diciembre de 2010

la gran venganza

Chanel, incluso después de muerta, sigue engendrando su gran venganza: vestir de pobres a las niñas ricas. Lagerfeld es su fiel ejecutor hasta los días de hoy y en el inicio de este mes ha vuelto a cumplir su misión.

La infancia de Coco estuvo muy marcada por la diferencia de clases, entre ella y las demás niñas de su colegio donde junto con su hermana fueron educadas por “caridad”, una vez que eran huérfanas de madre y habían sido abandonadas por su padre, y la rabia por esta realidad jamás abandonó la modista.

Su ropa era austera porque era un reflejo de su gusto personal y una respuesta a la necesidad de libertad que las mujeres de su tiempo no sabían qué significaba pero que ella conocía bien, pero también porque era el objeto de su gran venganza. Además de los sombreros depurados de accesorios, de las prendas de punto o inspiradas en los trajes de trabajo masculinos, del negro de sus colecciones que todavía era una reminiscencia de su uniforme de pequeña, también los complementos Chanel eran diferentes de las joyas que tradicionalmente se llevaban… y siempre falsos.

En una época en la que las mujeres eran un escaparate ambulante del poder adquisitivo de sus maridos, desfilando por las ciudades encasilladas por trajes caros y cargando joyas verdaderas, Chanel inventó el concepto de bisutería. Sus accesorios eran ricos en detalle, porque estaban hechos con técnicas de joyería, pero no en valor, una vez que sólo contaban con piedras falsas.

Más tarde, durante la crisis de los años 30, el gremio de los joyeros de Francia le pidió que incorporara piedras verdaderas a sus accesorios, para ayudar el sector a revivir, a lo que ella accedió creando para el efecto un remake de su primera colección pero esta vez con zafiros, esmeraldas y diamantes de verdad. Sin embargo, con el tiempo y ya después de la muerte de Coco la marca ha vuelto a fabricar piezas de fantasía. Eso sí, siempre sin perder la influencia de las joyas de los zares, los bizantinos y los bárbaros con las que Chanel se familiarizó mientras salía con el ruso Dimitri Paulovitch.

El pasado día 7 de diciembre 67 looks compuestos por prendas y accesorios con estas influencias han vuelto a pisar una pasarela en la casa de la Calle Cambon, pero esta vez han sido diseñadas por Karl Lagerfeld. Son parte de la pre colección de la marca, o colección crucero, a la cual dieron el nombre de París-Byzance, y siguen la tendencia de vestir (o en este caso “accesorizar”) a las niñas ricas como si fueron pobres idealizada por Madeimoselle Chanel.



jueves, 23 de septiembre de 2010

la modelo seria

Aunque haya sido descubierta en 2005, por un caza talentos que pasaba en taxi, y haya debutado ese mismo año en Pasarelas tan importantes como París, Nueva York, Milán o Londres, Freja Beha jamás llamó mi atención hasta ahora.

Lo que pasa es que, como dice la sabiduría popular, conmigo es ocho u ochenta y ahora no puedo dejar de mirarla. Es mi modelo preferida. Y supongo que no sólo mía, porque últimamente Freja está por todas partes. En publicidad de Calvin Klein, Roberto Cavalli, Karl Lagerfeld, Tom Ford o Gucci. En los desfiles de Dsquared2, Chanel, Burberry, Balmain, YSL

¿Qué ha pasado que, de un momento al otro, Freja se hizo visible para la mayoría de nosotros, ofuscando a las demás brillantes modelos? Mi teoría reside en su pelo. Cuando apareció por primera vez en 2005, Freja era sólo una chica de 18 años, pálida, escuálida y con una melena poco interesante que le llegaba a mitad de la espalda. En fin, otra modelo típica. Lo único que la diferenciaba de las demás eran sus 16 tatuajes. 

A pesar de lo que supone para una modelo tener el cuerpo tan tatuado, esto no era un problema para su agente. Siempre y cuando Freja no se cortara el pelo. Y ella no lo hizo. Hasta ahora. Y fue entonces que todo cambió. Su media melena, oscurecida y escalada tiene mucho más que ver con ella, con su personalidad, con sus pómulos angulosos, con sus tattoos y con su estatuto de mujer fetiche. ¡En la próxima vida quiero venir al mundo igualita a Freja! Me encanta y por eso le dedico el post de hoy, porque serse bello y carismático a la vez es un gran hecho.



lunes, 31 de mayo de 2010

los domingos al sol

Los domingos son días de indolencia. De despertares tardíos, de comidas eternas y generalmente consistentes y de tardes que pasan lentamente hasta que se hace noche y el domingo se transforma en lunes. Al menos este era el plan de los domingos de mi pasado en Portugal. Sin embargo en España, y más aún en Cataluña, los domingos son días de mucha actividad. Son días de petanca.

Este juego, con más de 26 siglos de historia, se hizo famoso en Europa de la mano de los griegos (al inicio jugaban con piedras de río planas, pero pronto las reemplazaron por piedras redondeadas). Fueron ellos quienes codificaron el deporte de tirar bolas. Pero mientras que los griegos median fuerzas enviando cada uno bolas de tamaños diferentes lo más lejos posible, los romanos se concentraron en la habilidad de esta “competición” y desarrollaron la idea de un objetivo al que había que aproximarse (boliche). En 1910, se organizó el primer concurso oficial en Francia, en la región de Provenza, y a partir de ese día el éxito del juego de bolas no ha parado de crecer. Con el paso de los años incluso se precisa y se diferencia de los juegos de inspiración análoga, como los bolos, el palet bretón, el bowling, las bochas o la petanca sobre hielo (el curling).

La petanca, cuyo nombre deriva de la expresión francesa pieds tanquées (en castellano, pies juntos), se juega fuera de puertas en la arena o tierra y consiste en tirar una bola lo más cerca posible de un objetivo. Puede jugarse a dos, uno contra uno; en dupletas, dos contra dos, o en tripletas, tres contra tres. Las partidas son generalmente de 13 puntos; cada punto va para el contrincante que tiró la bola más próxima al boliche. Y el adversario debe continuar jugando sus bolas hasta que recupere el punto. Cada bola de un mismo equipo, si ninguna bola del equipo contrario está más cerca del objetivo, cuenta como un punto, y estos puntos se cuentan al final de cada tirada, cuando se hayan tirado todas las bolas.

El jugador cuando tira la bola debe de estar dentro de una circunferencia que no puede medir menos de 35 centímetros, ni más de 50 centímetros, de diámetro. ¡De ahí llamarse “pies juntos”! Hay dos maneras de tirar las bolas; apuntando, que consiste en tirar la bola con cuidado, tratando de acercarse lo máximo posible al boliche, o tirando, cuando se lanza la bola con cierta fuerza para apartar una bola contraria, golpeándola.

El juego no parece muy difícil, ¡pero no hay que confiarse de esta apariencia! La petanca tiene muchas sutilidades, en la manera de tirar las bolas, en la elección de lo que se tiene que hacer en el momento adecuado y en la determinación de una táctica y estrategia de equipo.

Durante años la afición a este juego ha inspirado a escritores y artistas, como Karl Lagerfeld. Chanel tiene dos conjuntos de bolas de petanca que cumplen exactamente el reglamento de la FIPJP (Fundación Internacional de Petanca y Juegos Provenzales), o sea, son metálicas con un diámetro comprendido entre los 7,05 y los 8 centímetros y un peso que oscila entre los 650 y los 800 gramos. El boliche es de madera, con un diámetro entre 25 y 35 milímetros.

Como la petanca puede ser jugada por cualquiera, no es extraño que durante la presentación de la colección Crucero de Chanel en Saint-Tropez viéramos a un par de modelos y celebridades probando su suerte con las bolas, bajo el sol de este inicio de verano. Como los viejos de ayer que, en pleno Paseo Sant Joan, intentaban con esta actividad ahuyentar la indolencia tan propia de los domingos. 


jueves, 20 de mayo de 2010

sueños de plástico

Bueno, a pesar del dramatismo del post de ayer, ni todo el caucho es malo… Este año el caucho está de moda también por las mejores razones.

Porque es práctico, leve, fácil de limpiar y moderno. ¡Y porque Chanel lo dice!

Llevamos un poco más de tres décadas de imperio Melissa, al menos en Brasil. La marca surgió en 1979 y desde entonces ha ganado nombre y fans un poco por todo el país. En Portugal también se le conoce desde hace mucho. Por ejemplo, mis primeras Melissa’s datan de 2003. Sin embargo, la marca de “los sueños de plástico” quiso más y por eso se juntó con diseñadores tan conocidos como Alexandre Herchcovitch o Vivienne Westwood y con la arquitecta Zaha Hadid en la esperanza de así conseguir conquistar las demás fashionistas del viejo continente.

En España son el nuevo must have y abrieron paso a decenas de marca más económicas que intentan copiar sus creaciones (ninguna ha conseguido su olor a gulosinas, ¡eso sí!). Pero la verdad es que nos es tan fácil para gente que habita en países donde no hace verano todo el año rendirse a los encantos del veraniego caucho. Y a Melissa le queda aún mucho mercado europeo por conquistar.

Lo mismo no se puede decir de Chanel. La marca está totalmente consolidada en Europa, y en todo el demás mundo, y a lo que se invente Karl Lagerfeld todas decimos “¡Ámen!”. Pues, este verano, el diseñador alemán dice que el caucho está de moda.
El modelo en cuestión son estas sandalias negras (en la foto de arriba). Sencillas y frescas, como pide un modelo hecho de caucho y pensado para los días más calurosos de verano. Negras, como se exige a una seguidora de Chanel.

Con él Karl Lagerfeld pretende apartar de vez falsos prejuicios hacía el caucho; se considera que hace sudar más los pies, que le falta algo de clase o que da un cierto aire infantil a quien lo lleva. Y, consecuentemente, abre el paso al calzado de Melissa y afines.

En los próximos tiempos presenciaremos seguramente una invasión de marcas brasileñas de productos hechos de caucho. Melissa o Q-VIZU, la marca de los relojes coloridos que llevan ya un año haciéndose hueco allí, “colarán” y serán el hit de este y de futuros veranos. ¡Dejémonos conquistar por el caucho! ¡Y que llegue ya el verano!

viernes, 16 de abril de 2010

pisando fuerte

En las tardes, como las de hoy, en las que hace un solecito tan bueno casi nos olvidamos de que abril es un mes en el que todavía llueve.

De hecho ahora, volviendo a casa del trabajo, he visto a una señora que parecía haberse olvidado de esto y que se paseaba alegremente con sus sandalias de tiras. Está bien que las sandalias eran un poco el toque final que su look exigía, un vestido berenjena de fiesta bajo una chaqueta negra con un corte de “sobre” que cerraba a un lado con un lazo. Las sandalias y su mini bolsito del mismo tono que el vestido que estaba colgado de su hombro por una cadena dorada… ¡Pero no es necesario pasarse tanto!

Quizás esta fue la forma encontrada por aquella señora de atraer al sol, que tema en no llegar, pero por mejor vestida y maquillada que fuera le mirabas a los pies y no podías evitar revirar los ojos.

Una buena manera de enfrentar estas temperaturas (y manifestaciones de la naturaleza dudosas) es adherir a la moda de los zuecos.

El calzado de madera típico del campo, por ser tan fuerte e impermeable a la suciedad que provoca el trabajo en las plantaciones, este año invade las ciudades. Y no sólo Chanel, en su desfile de la granja, puso de nuevo de moda a los zuecos. A par de Karl Lagerfeld también Marc Jacobs, diseñador de Louis Vuitton, lo hizo. En la presentación de su colección Primavera/Verano, a parte de influencias africanas, futuristas y deportivas, también hemos visto a muchos zuecos. Pero esta vez no campestres y bucólicos como las propuestas de Chanel, sino más étnicos. Con pequeños pedazos de madera, penas, lana y aplicaciones en metal incrustadas.

Todo un detalle original que no hace más que decir, para las que sepan leer en las entrelíneas: “los zuecos están de vuelta”.

Digo, están de vuelta, porque como casi todo en la moda los zuecos también ya han sido utilizados por nuestras madres y abuelas. Yo me acuerdo de mi abuela desde siempre con unos calzados. Dos de mis tíos viven hace muchos años en Alemania y en una época en la que en Portugal aún nadie llevaba zuecos ya mi abuela traía a los suyo de allí, cuando iba a visitar a sus hermanos.

Los zuecos de aquel entonces en nada se asemejan a los actuales. Eran sosos y más bien feos, casi como el calzado ortopédico. Los que este año se reinventan son, en unas y otras colecciones, modernos y llenos de detalles preciosos. 


miércoles, 24 de marzo de 2010

de pies a cabeza

Para que seamos reconocidas por nuestro estilo no hace apenas falta que vayamos vestidas a la última o con las mejores marcas. Muchas veces tiene más gracia aquella que va totalmente vestida con prendas de segunda mano. En cualquiera de los casos lo que es importante es fijarse en los detalles. ¡De arriba abajo!

Durante siglos lo que las mujeres llevaban en la cabeza fue objeto de una escrupulosa selección. Y, aunque últimamente este tipo de accesorios parezca haber caído en desuso, este año vuelven las diademas, turbantes y tocados.


Cada uno de estos ítems tiene una larga historia. Desde siempre han sido utilizados para proteger a las mujeres y a su pelo, contra los distintos climas, la polución o las miradas indiscretas, como pasa aún hoy en países cuya religión no permite que estas enseñen la cabeza. Pero también sirven para pasar un mensaje, de modestia o bien de poder. Por ejemplo, las diademas de hoy tienen su origen en las antiguas tiaras, utilizadas por la nobleza para hacerse distinguir. Los turbantes viajaron desde el oriente de los maharajaes hasta las calles del occidente y se han democratizado. Y los tocados, que ya eran utilizados por los griegos, han ultrapasado los tiempos, sufrido mutaciones y llegado a los días de hoy más modernos que nunca.

Nicolas Vaudelet, el director creativo de la marca El Caballo, no se quedó indiferente a esta tendencia y adornó las cabezas de las modelos en su desfile de la colección Primavera/Verano con sombreros y tocados muy originales. Autenticas obras de arte concebidas por una maestra de los accesorios para el pelo, la francesa Odile Gilbert.

Todas las piezas estaban hechas con pelo natural, como las que generalmente crea Odile, o no fuera ella peluquera de profesión. En 1975 empezó a trabajar como asistente de Bruno Pittini pero pronto desarrolló el gusto por los accesorios de/en pelo y el talento para concebirlos. Su línea Odile Gilbert Créations, lanzada en 2001, le trajo el reconocimiento máximo y le valió importantes invitaciones. Como la que le hizo Sofia Coppola en 2005, para directora de arte responsable por el personaje de Marie Antoinette en la película con el mismo nombre, o como la de Jean Paul Gaultier, que en 2006 le encargó todos los tocados del desfile de su línea de Alta Costura Otoño/Invierno.

Este año Odile y su trabajo vuelven a brillar, esta vez de la mano de El Caballo. La artista firmó todos los (nada tradicionales) sombreros de marineros y los pájaros que llevaban las modelos en el desfile de la marca en la 50ª edición de Cibeles. Algunas de sus piezas me recuerdan a mi compra fetiche del año pasado, un pajarito hecho con finos hilos grises de la marca Hoss Intropia que puede llevarse como broche o como tocado. Un detalle que tiene el poder de dar alas a nuestra creatividad.

También Karl Lagerfeld vio potencial en este accesorio y por eso engalanó el pelo de sus modelos en las presentaciones de las dos colecciones Chanel de verano con originales tocados. En el desfile de Alta Costura hemos visto a varias “Minnies” con enormes lazos y en el de prêt-à-porter pequeñas diademas y tocados de brillantes contrastaban con la atmosfera ranchera y daban el punto de clase al desfile. Y si Chanel dice que el tocado es el accesorio perfecto para llevar encima este año, no nos queda otra sino "llenarnos la cabeza de pájaros".


domingo, 21 de marzo de 2010

blanco y negro

Empieza hoy la primavera y, con ella, empieza también oficialmente la nueva temporada de moda. Lo que se presentó el pasado octubre en París, Londres, Milano y Nueva York tiene ahora luz verde para salir a la calle… si el tiempo deja. Hace por eso sentido echar un vistazo a algunas prendas fetiche que no pasarán desapercibidas esta nueva temporada. Cinco objetos de deseo en negro y blanco que cuanto más no sea por su color, o ausencia de él (en una temporada que los grandes creadores imaginarán tan colorida), llamaron nuestra atención.


Pisando fuerte

Este modelo de Christian Louboutin de piel, charol y malla en color crudo es, en mi opinión, uno de los pequeños lujos de la nueva estación. Un zapato que sigue con la tendencia de la androginia pero que por ser “abierto” de los lados aporta un punto de sensualidad extra, como pasó con los botines y botas por la rodilla Circus 120 Cutout de la temporada pasada.


C-Á-S-A-T-E C-O-N-M-I-G-O


Algunos anillos contienen un mensaje subliminal, otro lo dicen todo claramente. Es el caso de estos de la diseñadora Katarina Louise, que son piezas de Scrabble. Con esta bisutería podemos formar palabras, haciendo saber al mundo como nos sentimos en determinado día o cual es nuestro nombre, o podemos simplemente jugar con las letras sin construir ningún mensaje aparente. En cualquiera de los casos, tratase de una idea original que trae un nuevo sentido a la costumbre de comunicarse con las manos.


Desde Rusia, con amor

Esta matryoshka no es para decoración. Cuando la abrimos de dentro suyo no saltarán otras 5 matryoshkitas. Es un bolso de mano Chanel y, teniendo en cuenta lo que vale (se barajan cifras entre los 2.770 y los 5.211 euros) y sus dimensiones, una vez abierto de dentro suyo saltarán poco más que un Golden Visa, una Blackberry y una barra de labios.
Creado para la pre-colección París-Rusia del Otoño pasado, este bolso sólo será puesto a la venta a mitad de mayo. Así logró atención redoblada y adquirió el estatuto de must have por dos temporadas consecutivas. Y pensar que todo surgió con una idea de Karl Lagerfeld inspirada en la conmemoración del 10 Aniversario de Vogue Rusia y en el reto que la revista lanzó a algunos diseñadores de crearen para señalar la fecha una matryoshka exclusiva y pintada a mano. (Ver enlace)


El dispositivo puede ahora ser removido

Otro “detalle” que marcará la temporada es el Memory Stick que Swarovski creó para Phillips. Con nombre de chica, Laura es un pequeño robot pero también un USB con 2 GB de memoria que puede guardar hasta 500 canciones o 2000 fotos. Si no la utilizas, Laura parece tan simplemente una niña saltando a cuerda, pero cuando está transfiriendo datos sus orejas en LED se encienden. Un amuleto que, a la vez, resulta muy útil.


Para ocultar

Para lucir en los días de sol o para ayudarnos a esconder sentimientos, expresiones o miradas, estas gafas Stella McCartney en pasta negra y beige con las lentes grises son ideales. El modelo 4010 Khaki de la diseñadora inglesa tiene algo de vintage, por sus líneas y materiales, y mucho de moderno, por como se ve y por como hace que nos vean. El último de estos “pequeños” placeres primaverales, que ojalá todas nos los pudiéramos permitir.