miércoles, 24 de marzo de 2010

de pies a cabeza

Para que seamos reconocidas por nuestro estilo no hace apenas falta que vayamos vestidas a la última o con las mejores marcas. Muchas veces tiene más gracia aquella que va totalmente vestida con prendas de segunda mano. En cualquiera de los casos lo que es importante es fijarse en los detalles. ¡De arriba abajo!

Durante siglos lo que las mujeres llevaban en la cabeza fue objeto de una escrupulosa selección. Y, aunque últimamente este tipo de accesorios parezca haber caído en desuso, este año vuelven las diademas, turbantes y tocados.


Cada uno de estos ítems tiene una larga historia. Desde siempre han sido utilizados para proteger a las mujeres y a su pelo, contra los distintos climas, la polución o las miradas indiscretas, como pasa aún hoy en países cuya religión no permite que estas enseñen la cabeza. Pero también sirven para pasar un mensaje, de modestia o bien de poder. Por ejemplo, las diademas de hoy tienen su origen en las antiguas tiaras, utilizadas por la nobleza para hacerse distinguir. Los turbantes viajaron desde el oriente de los maharajaes hasta las calles del occidente y se han democratizado. Y los tocados, que ya eran utilizados por los griegos, han ultrapasado los tiempos, sufrido mutaciones y llegado a los días de hoy más modernos que nunca.

Nicolas Vaudelet, el director creativo de la marca El Caballo, no se quedó indiferente a esta tendencia y adornó las cabezas de las modelos en su desfile de la colección Primavera/Verano con sombreros y tocados muy originales. Autenticas obras de arte concebidas por una maestra de los accesorios para el pelo, la francesa Odile Gilbert.

Todas las piezas estaban hechas con pelo natural, como las que generalmente crea Odile, o no fuera ella peluquera de profesión. En 1975 empezó a trabajar como asistente de Bruno Pittini pero pronto desarrolló el gusto por los accesorios de/en pelo y el talento para concebirlos. Su línea Odile Gilbert Créations, lanzada en 2001, le trajo el reconocimiento máximo y le valió importantes invitaciones. Como la que le hizo Sofia Coppola en 2005, para directora de arte responsable por el personaje de Marie Antoinette en la película con el mismo nombre, o como la de Jean Paul Gaultier, que en 2006 le encargó todos los tocados del desfile de su línea de Alta Costura Otoño/Invierno.

Este año Odile y su trabajo vuelven a brillar, esta vez de la mano de El Caballo. La artista firmó todos los (nada tradicionales) sombreros de marineros y los pájaros que llevaban las modelos en el desfile de la marca en la 50ª edición de Cibeles. Algunas de sus piezas me recuerdan a mi compra fetiche del año pasado, un pajarito hecho con finos hilos grises de la marca Hoss Intropia que puede llevarse como broche o como tocado. Un detalle que tiene el poder de dar alas a nuestra creatividad.

También Karl Lagerfeld vio potencial en este accesorio y por eso engalanó el pelo de sus modelos en las presentaciones de las dos colecciones Chanel de verano con originales tocados. En el desfile de Alta Costura hemos visto a varias “Minnies” con enormes lazos y en el de prêt-à-porter pequeñas diademas y tocados de brillantes contrastaban con la atmosfera ranchera y daban el punto de clase al desfile. Y si Chanel dice que el tocado es el accesorio perfecto para llevar encima este año, no nos queda otra sino "llenarnos la cabeza de pájaros".


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