martes, 2 de marzo de 2010

moda más allá de la muerte

Hace unos tiempo li una noticia en el periódico que hablaba de la vida más allá de la muerte que las nuevas tecnologías proporcionan. Hablaba de los perfiles de Facebook que siguen funcionando incluso después de que su propietario se haya muerto. La familia solo tiene que escribir una carta a los gestores de la página explicando que aquella persona ha muerto y pidiendo que cierren su perfil. El muro bien como algunas fotos son retirados y el perfil del utilizador, tal cual como lo conocemos actualmente, deja de existir. Se sustituye por otro tipo de cuenta, una especie de perfil homenaje donde la familia puede colgar el texto y las fotos que quieran. La persona incluso después de muerta sigue en la red y puede seguir siendo prestigiada por sus amigos o conocidos. Otro ejemplo de que hablaba la noticia era el de una señora, una de las personas más viejas del mundo, que justamente por esta característica curiosa abrió un blog donde hablaba de su vida como centenaria. Cuando ella se murió han quedado sus posts online y todavía había gente que veía a su último post por primera vez, como si fuera el primero de muchos. Al cabo de unos días sin que su blog haya sido actualizado su familia escribió un post explicando que la mujer por detrás del blog se había muerto. Pensar en esto es casi como pensar que algunas estrellas que vemos en este exacto momento si miramos el cielo ya no están ahí, ya han explotado y desaparecido pero, sin embargo, su luz sigue llegando hasta nosotros. ¡Un poco como pasa en el sector de la moda!

No muchas áreas permiten que se siga vivo después de muerto y, aunque en el caso de los médicos, de los profesores, de los funcionarios públicos y de los demás profesionales en general su legado permanezca, son los artistas quienes viven eternamente. Y de estos los diseñadores pueden incluso “decir” que siguen produciendo. No ellos directamente, pero las griffes con sus nombres. La reciente muerte de Alexander McQueen es un ejemplo de ello.

No sólo su colección para el próximo Otoño/Invierno se presentará (sin él) en París en los días 9 y 10 de este mes, eso sí, en un espectáculo más modesto e intimista de lo que ocurriría si no fuera la reciente muerte del diseñador, como la marca Alexander McQueen seguirá viva.

No es difícil entender este desfile póstumo. La colección ya estaba muy adelantada en el día 11 de febrero, cuando el creador fue encontrado muerto, y a apenas un mes de ser presentada en París. Su equipo ha sido fácilmente capaz de ejecutar los últimos detalles y montar el espectáculo. Pero la noticia del seguimiento de la marca, ya confirmada por el grupo Gucci, que garantizó dar todo el apoyo logístico para que esta siga viviendo por si sola, sin el apoyo o la creatividad de su fundador, ya levanta más dudas.

Mirando la historia de la moda, no es muy común que una marca tan joven se quede sin su “padre”. Pasó con Christian Dior, que se murió tan solo 10 años después de haber empezado su carrera a solo, pero no pasó con nadie más. Chanel ya estaba consolidada cuando Coco la dejó. Yves Saint Laurent. Gianfranco Ferré. Versace. Todos ellos habían tenido más tiempo de imprimir su marca en las griffes que crearon. Y sus griffes habían también impreso ya una marca más fuerte en el mundo y el la industria. No apenas la marca Alexander McQueen es muy joven, como es todavía desconocida para mucha gente. ¿No será una decisión precipitada dar continuidad a su legado?, se preguntan muchos.

El grupo Gucci no está de acuerdo, ¡claro! Para ellos lo más precipitado sería tirar por la ventana todo el trabajo hecho y todo lo conseguido, entre ello las tiendas abiertas en los últimos años. La cuentas del grupo, uno de los más grandes en el sector de la moda de lujo, enseñan que la marca de Alexander no ha dado los frutos económicos que se pretendía, aún.

Seguramente este año su colección de Otoño/Invierno (en la foto) será vendida a precios totalmente inflacionados por el trágico suceso de la muerte de su creador y el grupo Gucci conseguirá finalmente los tan esperados ingresos. Pero pasado 2010 y vendidas las prendas que quedan en el atelier y que han sido idealizadas y concebidas por el propio Alexandre, ¿tendrá la marca capacidad de sostenerse? ¿Comprarán los seguidores de Alexander McQueen prendas Alexander McQueen diseñadas por otra persona?

Es la eterna discusión que nos lleva a reflexionar sobre qué pagamos realmente: la espectacularidad de la prenda, la creatividad por detrás de la escoja de las telas, la singularidad de un hombre por detrás de los acabados de cada una, por detrás de la organización de su espectáculo de presentación, o un nombre, apenas una marca.

Por ahora Gucci dice que seguirá apoyando y comercializando la marca del malogrado diseñador, aunque no haya decidido quién pondrá al comando (si el equipo de diseñadores que ya trabajaba ahí, el brazo derecho de Alexander o un nuevo diseñador), pero veamos que pasará el próximo año… Si la moda de Alexander McQueen vive más allá de su muerte.


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